Destituyen a presidente de Corea del Sur Yoon Suk Yeol por tratar de imponer una ley marcial

Las autoridades de Corea del Sur podría ser llevado a juicio

| 2025-04-04

El Tribunal Constitucional de Corea del Sur decidió, de manera unánime, ratificar la destitución del presidente Yoon Suk Yeol, confirmando así el proceso iniciado por el Parlamento en diciembre, la medida fue celebrada por sus opositores, mientras que sus seguidores protestaron en las calles.

La situación generó una profunda división en el país, con multitudinarias manifestaciones tanto a favor como en contra de su destitución. Ante el fallo, las autoridades reforzaron la seguridad en la capital, estableciendo barreras y advirtiendo sobre las consecuencias de cualquier acto de violencia.

La controversia estalló en diciembre cuando Yoon, en un movimiento sorpresivo, declaró la ley marcial y desplegó fuerzas militares en el Parlamento. Su justificación fue la amenaza de "fuerzas antiestatales" vinculadas con Corea del Norte y un supuesto estancamiento político. Sin embargo, la medida solo duró seis horas, ya que los legisladores irrumpieron en el edificio y votaron de manera unánime para revocarla, desencadenando meses de crisis política.

La controversia estalló en diciembre cuando Yoon, en un movimiento sorpresivo, declaró la ley marcial y desplegó fuerzas militares en el Parlamento.

A raíz de estos acontecimientos, Yoon fue arrestado en enero bajo cargos de insurrección, aunque fue liberado en marzo cuando un tribunal anuló su orden de arresto sin retirar las acusaciones. La ley en Corea del Sur no otorga inmunidad presidencial ante cargos como el de insurrección, delito que puede acarrear cadena perpetua o incluso la pena de muerte, aunque el país no ha ejecutado a nadie en décadas.

El exmandatario argumentó que su decreto no tenía la intención de ser permanente, sino que servía como una advertencia temporal a la oposición liberal. No obstante, las acusaciones en su contra indican que su objetivo era cerrar ilegalmente la Asamblea Nacional y arrestar a legisladores y funcionarios electorales, según testimonios de altos mandos militares.

Ahora, Corea del Sur se enfrenta a la tarea de elegir un nuevo presidente en un plazo máximo de 60 días. Uno de los principales aspirantes es Lee Jae-myung, líder de la oposición y exabogado, quien estuvo a punto de vencer a Yoon en las elecciones de 2022.

El exmandatario argumentó que su decreto no tenía la intención de ser permanente

La destitución de Yoon representa una caída estrepitosa para un líder que alguna vez fue considerado un aliado cercano de Washington. Durante su mandato, fue recibido con honores en la Casa Blanca, donde incluso interpretó "American Pie" en un evento oficial en 2023. Sin embargo, lo que en su momento fue visto como un gesto amistoso por algunos, sus críticos lo consideraron una distracción de los serios problemas internos que enfrentaba su gobierno.

Antes de convertirse en presidente en 2022, Yoon había sido un fiscal destacado, desempeñando un papel clave en la destitución y encarcelamiento de la expresidenta Park Geun-hye en 2017 por corrupción y abuso de poder. Irónicamente, ahora se encuentra en una situación similar, siendo el segundo mandatario en la historia democrática del país en ser destituido por el Tribunal Constitucional y el que ha tenido el mandato más breve.

La creciente tensión con la oposición fue un factor clave en su declive.

La creciente tensión con la oposición fue un factor clave en su declive. Tras perder las elecciones de mitad de período, el Parlamento, dominado por sus adversarios, bloqueó su legislación y removió a miembros clave de su gabinete. En respuesta a este estancamiento, Yoon intentó justificar su decreto marcial, lo que finalmente selló su destino político.

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