Cuando llegan a cargos públicos relevantes, quienes siempre han vivido de la política, de la grilla o de la academia y jamás en su vida han administrado nada propio, ni siquiera la tiendita de la esquina; es probable que la mayoría de quienes se convierten en autoridades y funcionarios crean que todas las decisiones que toman en materia económica y administrativa, no sólo son acertadas, sino también maravillosas. Con tantos halagos que reciben de parte de sus subordinados y de quienes los adulan porque esperan recibir cargos y prebendas, pierden el piso y llegan a convencerse de que poseen el don de la infalibilidad, es decir, jamás se equivocan y al estar rodeados de incondicionales que les dicen que sí a todo lo que se les ocurre, (aunque lo que propongan sea una verdadera tontería), acaban decidiendo cosas que le causan graves daños al país.
Bien dicen algunos enterados que el camino a los infiernos está pavimentado de buenas intenciones.
Al presidente anterior se le ocurrió hacer un tren Maya que costó el triple de lo presupuestado, casi no tiene pasajeros y calculan algunos economistas que se necesitarán 300 años para recuperar lo invertido.
Luego gastaron en una refinería que aún no refina, que duplicó su presupuesto, costando un ojo de la cara y además se inunda.
También inventaron una farmaciototota que no resolvió nada. Surtía un promedio de 5 o 6 recetas diarias, cuando una farmacia de pueblo surte esa misma cantidad en cuestión de una hora o memos.
Revivieron a Mexicana de Aviación, aerolínea que por cierto transporta muy pocos pasajeros, pierde dinero y por lo tanto requiere de cuantiosos subsidios para operar. ¿Quién inventó que el gobierno debe manejar líneas aéreas y ferrocarriles, si apenas puede con las responsabilidades que ya tiene asignadas como son seguridad, infraestructura, impartición de justicia, salud y educación?.
En el pasado manejó Mexicana y Aeroméxico. A ambas empresas las quebró el estado Mexicano por su pésimo manejo.
En cuanto a las finanzas de PEMEX y de la CFE, éstas se encuentran para llorar. PEMEX perdió en el sexenio pasado 1.2 millones de millones de pesos y aparte le debe 400 mil millones de pesos a proveedores. CFE también ha perdido miles de millones de pesos en ese plazo. Nos dicen que son empresas propiedad del pueblo y que garantizan nuestra soberanía. ¿En qué nos beneficia ser "dueños" de empresas tan ineficientes, si tenemos que acabar pagando sus enormes pérdidas y en el exterior los combustibles y la energía eléctrica resultan ser más baratos que en nuestro país?
Por otro lado, los llamados programas sociales requieren también de cientos de miles de millones de pesos anuales para seguir funcionando. No los pueden quitar porque constituyen un arma poderosa del partido en el poder para ganar elecciones. Dudo mucho que los reduzcan, a pesar de que no hay dinero para pagarlos. Son parte de una estrategia electoral que intentarán seguir usando hasta que el erario público reviente.
Por eso la deuda del país sigue al alza y la inflación también.
Están tan críticas las cosas que empezando el nuevo sexenio la presidente de la República ha pedido prestados 360 mil millones de pesos.
Por tanto gasto en ocurrencias no hay dinero suficiente ni para tapar los enormes baches que hay en las carreteras, las cuales se encuentran también rebasadas en su capacidad. Desde hace muchos años no se ha invertido gran cosa en ampliarlas y modernizarlas.
El domingo pasado viajé a Xalapa. Hice cuatro horas y media en un trayecto que dura normalmente una hora y media. Hubo quienes hicieron diez horas en esa misma carretera y además se les reventó una llanta al caer en uno de tantos hoyancos que tiene la carpeta asfáltica. Eran kilómetros de vehículos varados. Algunos automotores tapaban el paso al sufrir averías por el sobrecalentamiento, la falta de combustible, los choques y por si fuera poco por neumáticos dañados por el pésimo estado de algunos tramos.
A pesar de la falta de recursos para el mantenimiento de la infraestructura existente, ya se ha anunciado que van a construir más trenes, cuando ni siquiera hay estudios previos que nos indiquen si serán o no rentables. También se ha dicho que los programas sociales se incrementarán y que se harán compras de medicinas consolidadas, para bajar los precios de los medicamentos.
Todo esto suena en el papel muy hermoso. Solo necesitamos que nos aclaren: ¿De dónde van a sacar dinero las autoridades para pagar tanto gasto si la economía nacional está estancándose y los guardaditos, fideicomisos y fondos que había, ya se acabaron desde la administración pasada?
También pregunto: ¿Si tanto gasto no dio buenos resultados en el pasado, por qué habremos de creer que ahora sí resultarán exitosos?.
No hay dinero que alcance para pagar tantos regalos, gastos y ocurrencias.
El problema que tenemos ahora los mexicanos es que está construyendo poco a poco la llamada 4T una Suprema Corte de Justicia a modo, que de prosperar los cambios constitucionales impulsados por una mayoría de legisladores oficialistas, construida artificialmente, no habrá quién nos ampare ante cualquier decisión gubernamental que afecte nuestros derechos ciudadanos.
Bastante complicado está el panorama que se presenta en el corto plazo.
No les parece a Ustedes?
Muchas gracias y buen fin de semana.
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