| 2025-02-28
En congruencia con la posición de la presidenta Claudia Sheinbaum contra el llamado nepotismo electoral, la dirigencia de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde, planteó que en los procesos locales de 2025 en Durango y Veracruz ningún alcalde podrá heredar el cargo a familiares.
La mandataria mexicana ha sido enfática al señalar que los alcaldes, diputados y gobernadores no deben impulsar ni heredar sus cargos; tiene razón: México no es una monarquía.
Las reformas impulsadas por Sheinbaum no solo buscan erradicar el nepotismo electoral, sino que también abordan la reelección, uno de los temas fundamentales que dieron origen a la Revolución Mexicana.
El asunto ya fue discutido en comisiones y aprobado en la Cámara de Senadores. Aunque las modificaciones no entrarán en vigor hasta 2030, el partido en el poder determinó que, desde el proceso de 2025 en Durango y Veracruz, los cargos no podrán heredarse.
El nepotismo electoral es una práctica en la que incurren algunos gobernantes o funcionarios públicos para que familiares o allegados les sucedan en el cargo. Se trata de una estrategia que favorece a parientes en la designación de puestos públicos o en su postulación para elecciones populares.
El tema fue retomado en el Senado por el veracruzano Manuel Huerta, quien advirtió que, en las elecciones de 2025, no se debe permitir que los alcaldes impongan sucesores ni postulen a familiares, ya que ello va en contra de los principios de Morena.
Por su parte, la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde, adelantó este miércoles que se seleccionarán candidatos para evitar esta práctica. Más claro, imposible: "En congruencia con la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre nepotismo y no reelección, nuestro Partido-Movimiento no presentará propuestas de familiares en las elecciones locales de este año en Durango y Veracruz", sostuvo Alcalde Luján.
Asimismo, se estableció que en las elecciones de 2027 tampoco se otorgarán candidaturas a familiares de gobernantes en funciones.
La decisión de la cúpula morenista representa un fuerte revés para varios alcaldes veracruzanos que buscaban perpetuarse en sus cargos a través de la postulación de familiares. Es un golpe a las dinastías políticas, como la de Guzmán Avilés, en Tantoyuca; García Guzmán, en Pánuco; o Yunes en Boca del Río.
Un caso emblemático se registra en Misantla, donde el alcalde Javier Hernández Candanedo pretendía heredar el puesto a su hija, Marlene Hernández, quien se inscribió como aspirante en el proceso interno de la 4T.
No es un hecho aislado: se estima que al menos dos decenas de presidentes municipales en Veracruz han impulsado a cónyuges, hijos, hermanos e incluso madres para sucederlos en el cargo. Según el senador Huerta, esta situación involucra a alrededor de 100 ediles.
Otro ejemplo se encuentra en Hueyapan, donde Alberto Gómez Cazarín, hermano del delegado de programas del Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, se registró como aspirante a la alcaldía que actualmente ocupa su padre, Juan Gómez Martínez.
Para un alcalde, dejar el cargo puede ser difícil por todo lo que representa. Sin embargo, la nueva disposición legal avanza con firmeza contra el nepotismo y la reelección, y todo indica que no hay marcha atrás.
@luisromero85