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Se pasea la muerte en camiones de Veracruz y Boca del Río

Se pasea la muerte en camiones de Veracruz y Boca del Río

Son las 8:00 de la mañana y el frío del invierno en una ciudad acostumbrada a vivir por encima de los 30 grados celsius ha cubierto de rocío los cristales de los carros.

No llueve, pero las ventanas permanecen cerradas en un camión de la ruta Bolívar que circula desde Bosques de Río Medio (en la zona norte del municipio de Veracruz) hasta Plaza Mocambo (en Boca del Río).

Trasladarse al trabajo en medio de una pandemia se ha convertido en la Ley del más fuerte.

Los 19 kilómetros se recorren en incertidumbre. La constante es que no usan cubrebocas. Los pocos que lo utilizan no hacen de ello una obligación para el pasaje.

Los minutos empiezan a correr y el camión se desplaza por las principales avenidas de la zona Norte. Es la hora pico de la entrada al trabajo; aquellos que no cuentan con un vehículo deben desplazarse en el servicio público.

Pagar 9.00 pesos por boleto es una buena opción cuando un taxi cobra 170.00 pesos por una carrera desde Río Medio hasta Plaza Mocambo.

Gastar 340.00 pesos en pasaje de ida y vuelta es impensable para quien apenas alcanza el salario mínimo diario y debe cubrir gastos de alimentación, servicios, escuela y manutención de una familia.

La música suena a todo volumen por los altavoces instalados en la parte superior de la unidad, mientras unos cuantos cabecean el sueño de la mañana y otros se sostienen fuerte del barandal para no caer.

La Sana Distancia que las autoridades sanitarias han dictado desde que se agudizó la pandemia no existe en la unidad.

Entre hombro y hombro no hay ni un milímetro de diferencia. Los cuerpos permanecen pegados por prolongadas cantidades de tiempo.

Un pasajero estornuda al fondo e incrementa la tensión entre los pasajeros del frente. Voltean a verlo de reojo y continúan su camino como todos los días.

Intercalados van parejas o personas solitarias sin cubrebocas, algunas comiendo esquites o cualquier golosina. Otros únicamente usan la mascarilla para abordar la unidad y al tomar asiento se la retiran.

El conductor grita desde enfrente y lanzando una mirada severa por el espejo interno: “¡avancen para atrás, atrás hay lugar!”, lo repite una y otra vez conforme va subiendo pasajeros hasta que el espacio entre las personas se reduce.

Poco a poco cada uno va llegando a su destino y descienden de la unidad que nuevamente inicia su recorrido, así el ciclo se repite.

Sanciones y operativos

En la zona conurbada Veracruz-Boca del Río unos 25 conductores del servicio de transporte público fueron infraccionados por no cumplir con las normas establecidas de sanidad en las unidades.

El delegado regional de Transporte Público, Javier Ascoitia, informó que se trata de operadores que no cuentan con los requerimientos sanitarios ante la pandemia de coronavirus.

“Las medidas de sanidad incluyen traer los vehículos limpios, traer cubrebocas, todas las medidas de seguridad”, especificó el delegado regional de Transporte Público.

Informó que las autoridades estatales realizan operativos aleatorios en la región para identificar aquellas unidades en las que no se aplican las normas para disminuir el riesgo de contagio.

Además, dijo, el concesionario recibe un apercibimiento por esta clase de conductas de desacato en materia de salud pública ante la emergencia sanitaria.

Recalcó que todos los conductores de transporte deben usar cubrebocas y es su obligación solicitar a los pasajeros el uso de la mascarilla quirúrgica a lo largo del viaje.

Sin embargo, aunque en los operativos encuentren pasajeros sin cubrebocas no pueden bajarlos de la unidad solo pueden hacer una invitación para que se protejan y protejan a los demás de esta enfermedad.