Cobertura-Elecciones-2021

Guerra Civil acecha a EU

Encuestas prevén polarización militar al 2024. Generales dividirían su apoyo a republicanos y a demócratas

A diferencia de todas las elecciones intermedias de la historia, la del 8 de noviembre, será determinante, para la supervivencia de esta superpotencia, la democracia más grande del mundo, ahora amenazada.

Un anticipo de esa amenaza, podría ser el primer aniversario del trágico asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, que dejó más de 6 muertos, docenas de policías heridos y destrozos en el centenario recinto legislativo.

Guerra Civil acecha a EU

La más reciente encuesta de la Universidad Amherst, de Massachusetts, señala que el 33% de votantes en general, cree que “la victoria del presidente Joe Biden fue ilegítima”, contra un 58% que considera fue legítima.


PUBLICIDAD

La mentira de “elección robada” de Trump polariza y confronta al país, impulsó un tsunami de reformas de legislaturas y gobiernos republicanos a leyes electorales estatales en 44 estados y crece convenciendo a cada vez más votantes mal informados, sobre supuestas irregularidades en la elección de 2020.

El 71% de republicanos está convencido de esa mentira, a pesar de que más de 80 cortes estatales y federales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, rechazaron múltiples demandas, por falta de evidencia, igual que el exprocurador de Justicia de Trump y su secretario de Seguridad Interna. Un 55% de republicanos dijo que votaría por candidatos que cuestionen la legitimidad de Biden y votarían contra quien apoyó los juicios políticos contra el expresidente.

Solo el 21% de republicanos cree en la legitimidad de la elección, lo que refleja la creciente desconfianza en el sistema electoral, que persigue Trump.


PUBLICIDAD

Otra encuesta del diario Washington Post y la Universidad de Maryland destaca que el 34% de participantes en esa violenta insurrección, instigada por el ex presidente Donald Trump tras múltiples intentos de golpe de Estado, cree que “la violencia fue justificada”.

El 40% de republicanos y el 41% de votantes independientes dice que la violencia contra el gobierno “algunas veces es justificada” comparada con solo el 23% de demócratas. Otra encuesta de la cadena CBS/YouGov asegura que el 62% de estadounidenses espera que “los perdedores reaccionen violentamente” y solo el 38% cree que aceptarán pacíficamente el resultado.



PUBLICIDAD

Alto riesgo 

Pero lo más grave y preocupante de esa mentira, que Trump difunde a pesar de continuas derrotas legales y desmentidos, es la posibilidad de que ocasione un “caos letal” al seno de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, que ponga en riesgo la seguridad nacional y sea aprovechado por Rusia, China o cualquier enemigo de esta superpotencia, alertaron los generales de 4 estrellas Paul Eaton, Antonio Taguba y Steven Anderson, en una carta abierta, urgiendo al Pentágono a actuar de inmediato para evitarlo.


PUBLICIDAD

Los generales advierten la posibilidad de una polarización militar, similar a la que vive la población civil, en la que al final de la elección presidencial de 2024, posibles fisiones en la cadena de mando lleven a que algunos altos oficiales y sus unidades apoyen al gobierno legítimo y, otras, a fuerzas insubordinadas leales a Trump, y que si pierden, podrían provocar la violencia para tomar el poder por asalto, como trató de hacer Trump en 2020.

Su preocupación se basa en que casi el 15% de detenidos por la insurrección armada y asalto al Capitolio son veteranos o soldados en activo y en respuesta a una carta de 124 altos oficiales militares de las fuerzas armadas más poderosas del mundo, denominados Flag Officers 4America, en la que a su vez “denunciaron” que “nuestra nación enfrenta un profundo peligro, por lo que estamos luchando por la supervivencia de la República Constitucional, como no ocurría desde su fundación en 1776”.


PUBLICIDAD

Apoyando la mentira de “robo de elección” del exmandatario, los oficiales pro-Trump atacan la legitimidad de la elección presidencial de 2020, argumentando que “se trata de un conflicto entre simpatizantes del socialismo y marxismo contra simpatizantes de la libertad constitucional” y haciendo eco de acusaciones falsas de Trump sobre “adoctrinamiento”.

Muestra de esa división, podría ser la renuencia del general de brigada Thomas Mancino, comandante general de la Guardia Nacional de Oklahoma, a acatar la disposición del presidente Joe Biden, para que todos los integrantes de la Guardia Nacional en el país sean vacunados contra Covid-19.

Guardia Nacional

Mancino argumentó que “la Guardia Nacional no es movilizada por el gobierno federal, sino por el gobernador republicano del estado”, en lo que no coinciden magistrados como el juez federal Stephen Friot, quien rechazó el intento de bloqueo de Kevin Stitt, gobernador de Oklahoma, apoyando al secretario de Defensa, declarando que “la vacuna obligatoria es necesaria para mantener una fuerza saludable, lista para actuar rápidamente cuando y donde se necesite”.

Mientras intensifica la difusión de su gran mentira, Trump lucha desesperado -ahora implorando a la Suprema Corte de Justicia de la Nación- para que mantenga secretos los registros de acciones de su administración el 6 de enero, que podrían ser evidencia irrefutable sobre su negligencia en enviar apoyo militar al Capitolio y eventuales crímenes y abuso de autoridad, igual que trata de impedir la declaración de sus hijos Ivanka y Donald Jr. ante la fiscal del estado de Nueva York, para responder por posible fraude fiscal en las empresas Trump.

Por esa razón, al votar por los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, los estadounidenses decidirán si dan su confianza a los demócratas, manteniéndolos como mayoría, para que el presidente Joe Biden pueda cumplir la agenda que lo llevó a la Casa Blanca, o si dan mayoría al partido Republicano, incondicional a Trump, a pesar de las mentiras, de su abuso de poder, sabotaje de medidas preventivas que ya habrían erradicado y controlado la pandemia.

Es claro que, bajo control del exmandatario, una eventual mayoría republicana mantendría los ojos cerrados a los actos criminales de Trump durante su autoritaria gestión, como el bloqueo a la investigación de la colusión de su comité de campaña con los rusos, que le ayudaron, el chantaje al presidente de Ucrania, su ilegal interferencia en la elección presidencial amenazando e intimidando a funcionarios estatales para exigirles votos a su favor en entidades donde perdió, sobre lo que la Fiscalía Federal en Georgia y Pensilvania preparan cargos contra el expresidente, su bloqueo a la fusión de empresas con Amazon o los múltiples intentos de golpe de Estado, que investiga el Congreso.

Testimonios

También propiciaría la disolución del Comité Selecto Bipartidista, que investiga la insurrección armada del 6 de enero, el traidor asalto al Capitolio que causó 6 muertes, docenas de heridos y puso en riesgo la vida del vicepresidente Mike Pence y 435 legisladores.

La mayoría de los estadounidenses piden que se investiguen las posibles acciones criminales de Trump y sus cómplices republicanos, en la planeación, financiamiento, coordinación y ejecución, así como demorando intencionalmente la llegada de elementos de la Guardia Nacional para controlar la situación, de lo que ya existen testimonios.

La congresista Liz Cheney, republicana de más alto rango en el Comité Selecto de enero 6, dijo que ya tienen testimonios que revelan cómo Trump disfrutó viendo en televisión la violencia que se cometía en su nombre, ignorando el clamor de líderes del Congreso, de legisladores que lo apoyan, conductores de la cadena Fox News, que mienten y distorsionan información para apoyarlo, e inclusive, sus hijos Ivanka y Donald Jr. urgiéndolo a que diera un mensaje para detener la sangrienta embestida, la cual causó grandes daños en el histórico Capitolio.

Ante ese panorama, el Comité Selecto que investiga el asalto al Capitolio planea difundir un amplio reporte, con la mayor información posible, evidencias y testimonios, antes de lo que se espera sea una histórica elección de medio término, a la que tradicionalmente, los estadounidenses no han dado mucha importancia.