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12 de enero del 2025
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Sol y Sones de María Elena Hernández Lara, cronista de Tierra Blanca

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Sol y Sones de María Elena Hernández Lara, cronista de Tierra Blanca
Tierra Blanca | 2025-01-08 | María Elena Hernández Lara
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AÑORANZAS

El final del 2024 me abrió un cúmulo de recuerdos entrañables acerca de las relaciones en nuestro quehacer periodístico, el compañerismo, el apoyo... especialmente la amistad que nos une y obliga a mantener constante comunicación.

Entonces, ¿porqué no relatar las experiencias vividas con mi recordado amigo, el tristemente fallecido profesor Hugo Barragán Ortiz? Sólo que, contar aquí algunas de esas vivencias personales.

Me obligarán a usar en algunos párrafos ese "yo" que resulta tan chocante y criticado en el periodismo. Pero bueno, todo sea en memoria de mi querido y nunca olvidado Hugo.

¿POR DONDE EMPEZAR?

Hay tanto que recordar de Hugo que esta nota va a resultar un revoltijo. Lo conocí, por su amistad con mi hermano Raymundo (+), desde que realizaban sus estudios en la ciudad de México.

Cuando regresó a su tierra de inmediato se dio a conocer como un joven apasionado del deporte y la cultura, fue integrante del "Club Social y Cultural Amigos de Tierra Blanca" en el que,

entre otros, participaban don Gabriel Perea Medina, Senén Eros Ortiz Viveros, Oswaldo Valera de la Cruz, licenciado Héctor Ruiz Elvira, David Sarquis Pedroy Raymundo Hernández Lara, todos ya fallecidos.

Este entusiasta y unido grupo organizaba encuentros de voleibol, veladas, concursos literarios, carreras ciclistas, torneos de ajedrez. Trabajaron de manera incansable por elevar el nivel cultural de Tierra Blanca.

En aquel tiempo fueron organizadores de un Carnaval y como dato curioso, -no sé qué otro comité lo haya hecho- ha sido el único grupo que dejó una obra con la ganancia de los festejos.

El presidente municipal en turno, al enterarse que la rumbosa fiesta les había dejado ganancias, de inmediato les ordenó entregar el dinero. Para evadir ese mandato, ni tardos ni perezosos.

esta gente de inmediato se dio a la tarea de conseguir un terreno para la construcción de un Parque Infantil y así no hubo dinero qué entregar. De ese parque ya no queda más que el recuerdo.

Sus fundadores dotaron ese lugar de juegos infantiles, servicios sanitarios, y una florida jardinería sembrada en arriates con formas geométricas que en sus figuras llevaban un mensaje didáctico para los niños. En su tiempo fue un gran solaz para las familias que lo abarrotaban sobre todo en los domingos.

A ese lugar le fue "desvalijado" un espacio para construir la Biblioteca Pública Municipal "Segundo Verde Sánchez", otra área para la Guardería Infantil "Nuestro Hogar" y se acabó totalmente con el Centro Cultural que ahora es el Foro Cultural "Novia del Sol".

FACETAS DE HUGO

Quienes conocieron a Hugo recuerdan algún rasgo de su personalidad. Si se trataba de asistir a algún evento al que casi siempre era invitado de honor

Se presentaba con una puntualidad cronométrica y si el acto no daba inicio a la hora exacta, abandonaba el lugar. "A mí me invitaron a esta hora y cumplí", decía,y tranquilamente se iba.

Era de fuerte carácter, pero cuando se encontraba relajado, entre amigos, daba rienda a su buen humor, le encantaba contar chistes aun haciéndose él mismo blanco de ellos.

Algo que siempre admiré, fue su gusto por llevar a los bailes a su mamá,doña Cholita Ortiz de Barragán (+), una distinguida dama del istmo de Tehuantepec, era un placer verlos bailar.

MUSEO "HUGO BARRAGÁN"

El ser humano posee la rara cualidad de cuando fallece alguna persona el primer pensamiento es: "¿y a quien se le van a quedar sus cosas?".

En el torbellino que causó su dolorosa muerte, el 30 de octubre de 2005, mi pensamiento, mi mayor deseo, era que su casa fuera abierta como una pinacoteca donde se exhibieran tantas fotografías que atesoró, que él mismo tomaba; sus escritos, sus poesías y cuentos, su archivo de Cronista de la Ciudad.

Su casa era un museo, contaba con una gran colección de finos jarrones, figuras de elefantes, era muy placentero observar sus tesoros. ¿Los más valiosos?: sus trofeos y diplomas que hablaban por sí solos de toda una vida al servicio de la juventud.

invaluable su apoyo al estudiantado que lo consultaba en sus tareas. Siempre dedicado a fomentar el deporte y la cultura de su pueblo. Un granlegado cultural del recordado desaparecido que fuera maestro, cronista de la ciudad, periodista, impulsor deportivo.

Algo que lo distinguió siempre, fue su sentido de colaboración, el apoyo que brindaba a quien le solicitara una información para algún trabajo o tarea. Dueño de una vasta biblioteca siempre estuvo dispuesto a brindar un dato a prestar algún libro.

Por cierto, todos sus volúmenes tenían el sello con su nombre en muchas de sus páginas, no había manera de "olvidar" que eran libros suyos, decía que si no se los devolvían por lo menos recordaran de quien eran.

Le encantaba celebrar su cumpleaños, invitaba a su hogar a sus amigos y uno llegaba con bocadillos, otro con refrescos, un licor. Esas reuniones eran alegres, participativas, podías llegar sin ser invitado.

Hugo, sentado en el sitio principal de la sala recibía las felicitaciones... se dejaba querer. En su hogar siempre había visitantes, era de puertas abiertas.

MI MAESTRO

Cuando me inicié en esta labor periodística, de inmediato Hugo "me adoptó", entre él y mi hermano Raymundo me guiaron, fueron la Universidad que no tuve.

Hugo fue incansable maestro, me mandaba notas periodísticas que le parecían de interés para que las leyera; me enviaba copias de lo que él escribía, o notas de interés para enriquecer mi archivo.

Se vienen a mi mente los recuerdos de manera atropellada, fueron muchos años, muchos instantes en que nuestras vidas giraban en la misma dirección. Nuestros nombres aparecían en invitaciones a los eventos de toda índole y casi siempre asistíamos juntos, él tomaba fotos y yo los datos para después intercambiar información.

Fue una época plena. Me pregunta mi hijo Alejandro: "¿el profesor Hugo fue tu mejor amigo?", le respondo: "tengo varios a quienes considerar ¡mi mejor amigo!, pero Hugo además fue un hermano, mi consejero, mi corrector.

Guardo con agradecimiento el trato que me brindó, siempre al tanto de si iba a asistir a algún evento, si era en la noche, "paso por ti", me decía, e invariablemente me acompañaba de regreso a mi hogar, caballerosidad que me hacía sentir protegida, nunca una descortesía en tantos años de convivencia.

Incansable viajero, fue un proveedor de mi hermosa colección de campanas. De todos los viajes me traía dos o más campanitas.

EL ÚLTIMO DÍA

Mucho más podría escribir de mi recordado Hugo, pero finalizo con los últimos días de su vida. Diariamente nos hablábamos por teléfono; en la última semana su llamada tenía un matiz como de tristeza, dos días antes vino a verme, lo noté preocupado, desanimado. Cómo lamento no haber ahondado en su estado de ánimo.

El día antes de sufrir tan cruel asesinato, me pidió que lo acompañaraen su programa radiofónico "Por la mañana", para celebrar un aniversario más ante los micrófonos de XEJF, estuvo también otro buen amigo Anselmo Hernández Villalpando, pasamos unos momentos especiales que después supe, eran de despedida... No volví a verlo.

solysones@hotmail.com

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