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Depresión y adicciones se dispararon entre veracruzanos con pandemia, advierten

EXCLUSIVA I De la mano de la pandemia y el aislamiento que trajo, para muchos fue duro estar en casa. Se acentuaron diversas situaciones, entre ellas las ligadas a la depresión y el consumo de sustancias como el alcohol, así como violencia.

Con respecto al consumo de sustancias tanto legales como ilegales, el panorama en general, de acuerdo con el último documento emitido a nivel federal, que es “el Informe sobre la situación salud mental y consumo de sustancias psicoactivas en México”, 2021, realizado por el Observatorio Mexicano de Salud y Consumo de Sustancias” enfocado también al programa de “Juntos por la Paz”, refiere que aunque se ha visto un decremento en consumo de algunas sustancias, el alcohol sigue siendo la principal adicción; pero ha incrementado el consumo de anfetaminas y opiáceos,  esto a par de que la pandemia por COVID-19  que, de manera sustancial  ha tenido una repercusión muy importante en la salud emocional de muchas personas, así como en varios casos de violencia, empezando por la intrafamiliar expuso en entrevista para IMAGEN DEL GOLFO, Alejandro Loya Jiménez, maestro en Salud Pública, jefe del Departamento de Promoción de la Salud en Xalapa

Depresión y adicciones se dispararon entre veracruzanos con pandemia, advierten

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“Se ha visto más depresión, más ansiedad, más trastornos de ánimo, y esto está también asociado con el consumo de sustancias. Lo que sí se ha visto es que no se ha modificado el consumo de alcohol, como la principal droga, el tabaco y la marihuana; sin embargo, también hay otra situación que se está viviendo, y es cómo se está relacionando el consumo con los estados de ánimo. El aislamiento ha sido una de las situaciones más relevantes en cuanto a tener un consumo de opiáceos, marihuana y de anfetaminas”. 

En la pandemia, apuntó, muchas personas no han sabido cómo enfrentar el aislamiento, el cambio de vida, el manejo de estrés, de ansiedad, de duelos. 

“Esta pandemia nos ha hecho ver todas las carencias que tenemos en nuestro sistema de salud mental”. 


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ANFEAMINAS, OPIÁCEOS Y SALUD MENTAL; MEDICAMENTOS CONTROLADOS SE BUSCAN DE MANERA NO LEGAL

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El repunte de consumo de sustancias como anfetaminas y opiáceos, está relacionado con que tienen una mayor prevalencia de consumo tanto a nivel nacional como a nivel local, y están también relacionadas con algunos medicamentos, explicó Alejandro Loya Jiménez

Algunas personas consiguen de manera no legal, medicamentos que necesitan receta (controlados) para ser vendidos. 


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“Está asociado también a estos trastornos del ánimo, el manejo de la ansiedad, el manejo de la depresión, porque muchas veces no se tiene acceso a servicios de atención médica, específicamente de salud mental. Muchas personas tienden a auto-medicarse o tienen algún conocido que ha consumido de manera legal, por un tratamiento, y existe una situación en la cual pasa de voz en voz que funcionan algunos medicamentos para la ansiedad, y desafortunadamente algunas personas tienden a conseguir estos medicamentos, a auto-medicarse, consumirlos”. 

El problema es que la salud mental, definitivamente, “siempre tiene que ser supervisada porque generan una dependencia muy fuerte todos los medicamentos que manejan el estrés, que manejan la ansiedad, que manejan la depresión. Todo consumo puede ser nocivo d acuerdo a la cantidad que se ingiere”, destacó. 


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La situación de adicciones a anfetaminas toca muchas aristas sociales: cómo se consigue, por qué se consigue, quien la vende. 

La pandemia y las adicciones ponen al descubierto la falta de educación en materia de salud mental de la población, en todos los espacios y sectores sociales, advirtió Loya Jiménez. 

“La salud mental es algo que usualmente dejamos de lado, que no le prestamos mucha atención a menos que se vuelva algo físico. La adicción puede ser el resultado de todo un proceso emocional, cognitivo. La dependencia a alguna sustancia, casi siempre está relacionada a alguna situación cognitiva, emocional. El consumo existe, el consumo de alcohol, tabaco y marihuana son los más frecuentes; sin embargo las anfetaminas y los opiáceos empiezan a tener un mayor consumo entre la población y esto se está asociando también al aislamiento, al distanciamiento social y, definitivamente, a la pandemia”. 

CADA QUIEN CONSUME LO QUE PUEDE PAGAR; EN LA CALLE, DROGAS CALMAN EL HAMBRE 

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Si bien en absolutamente todos los sectores y espacios sociales hay adicciones, para la población en situación de calle el tema se vuelve aún más complicado: “sustituyen el hambre por el consumo”, esto durante la pandemia y antes de ella, lamentó el jefe del Departamento de Promoción de la Salud en Xalapa

“Hemos platicado con algunas chicas y chicos en situación de calle y desafortunadamente nos han dicho que consumen porque dejan de tener hambre”. 

Además del alcohol, tabaco, marihuana y otras drogas, se suma el de thinner y solventes, lo cual está relacionado con la capacidad adquisitiva de la población en situación de calle. 

“El consumo de cualquier sustancia también depende de la capacidad de adquirirlo, eso es algo a lo que también tenemos que poner mucha atención”. 

Hay, en cambio, otro grupo poblacional que puede pagar ansiolíticos, anfetaminas u opiáceos; también depende la edad de las personas con adicciones, precisó. 

Desde la Subdirección de Salud de Xalapa se hace promoción de salud mental y prevención de violencia y consumo de sustancias adictivas. Asimismo, se apoya para canalizar a las personas con adicciones a espacios como los Centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA), Centro de Atención Juvenil,  así como IMSS e ISSSTE para control y atención a las adicciones, detalló. 

Sin embargo, muchos los centros de atención para personas con adicciones, han tenido que enfrentar también la pandemia y estar cerrados largo tiempo, lo cual ha hecho más difícil dar seguimiento a cada caso. Las personas que requieran apoyo para su persona o familiares o amigos, pueden acercarse directamente al CAPA o Centro de Atención Juvenil en Xalapa, por ejemplo. 

ADICICONES Y AISLAMIENTO AUMENTARON VIOLENCIA 

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-Estadísticas oficiales refieren un incremento de violencia intrafamiliar durante la pandemia, ¿está asociada al consumo de alcohol y otras sustancias adictivas? 

“Desafortunadamente, el consumo de sustancias adictivas está asociado a la violencia, a los embarazos. Qué tanto está relacionado estadísticamente, es difícil determinarlo. Las adicciones representan un problema múltiple, multisistémico y que tienen muchos factores que las producen, las incrementan y sobre todo que las sostienen (…) Es fundamental identificar que son varios los factores que causan y que están relacionados a las adicciones, ya que éstas junto con depresión, pueden encaminar conductas suicidas, embarazos adolescentes o no deseados. De verdad es indispensable poner atención en la salud mental”, enfatizó Alejandro Loya Jiménez, Jefe del Departamento de Promoción de la Salud del municipio de Xalapa

FUE DURO VIVIR EL ENCIERRO EN FAMILIAS CON ALCOHOLISMO 

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En Xalapa, el consumo de alcohol se detectó por denuncia de casos o solicitudes de apoyo, más al interior de las familias, porque estuvo asociado en muchas situaciones de violencia, manifestó en entrevista para IMAGEN DEL GOLFO, la síndica única de Xalapa, Aurora Castillo Reyes

“Lo que más se agudizó con la pandemia a la par del consumo de algunas sustancias, es la violencia, tanto de género, como intrafamiliar. Se detectó un problema de más consumo de alcohol. Para muchas familias fue muy duro vivir el encierro (…) A través de la línea violeta se recibieron muchas llamadas y casi todas las de violencia tenían que ver con consumo de alcohol”. 

En ese sentido, expuso que el área de Subdirección de Seguridad y de Salud, atienden el tema de las adicciones con una mirada preocupante, ya que cada vez son más jóvenes las personas que consumen sustancias adictivas. 

Asimismo, se ha prendido la alarma en torno a lo que pasa al interior de los hogares, pues es en ellos donde durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, ha ocurrido consumo de sustancias como alcohol, y hechos de violencia. 

“En los espacios que a veces parece que son seguros, a veces son propensos a consumo de sustancias y hechos de violencia (…) Esta pandemia fue difícil para muchos, porque hubo que estar en el hogar, y a veces la convivencia es difícil, más cuando hay una adicción”, destacó la síndica única de Xalapa, Aurora Castillo Reyes

PANDEMIA INCREMENTÓ RECAÍDAS EN ALCOHOLISMO, DISMINUYE EDAD PARA INICIAR ADICCIÓN: AA 

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El aislamiento, acentuado principalmente en 2020, contribuyó a la recaída de personas alcohólicas en proceso de recuperación. Además, ha disminuido la edad de consumo de alcohol, hay niños y niñas de secundaria que son alcohólicos y, como se ha dicho: “el alcohólico es una persona enferma que, para poder recuperarse de su enfermedad, necesita primeramente reconocer que está enferma”, expresó Aurelio, de centros de apoyo a Alcohólicos Anónimos (AA) en Xalapa

En entrevista para IMAGEN DEL GOLFO, Aurelio compartió que “nosotros como agrupación hemos detectado que sí hubo ausentismo de mucha gente que va a los grupos de apoyo y sí hubo recaídas durante la pandemia, gente que ha vuelto a beber”. 

Ahora ya comienzan a asistir presencialmente algunas personas a los grupos de apoyo, en otros casos hay juntas virtuales, pero al principio de la pandemia, el distanciamiento provocó aislamiento y recaídas, expuso. 

“Grupos AA que tenían mucha gente, ahora se quedaron con poca gente. Ahorita están trabajando de una forma no tan pegada dentro de sus grupos. Alcohólicos Anónimos ha atendido las indicaciones de la Secretaría de Salud y de algunas otras dependencias para cuidar la sana distancia, sólo se quita el cubrebocas cuando se ingiere café y alimentos en la junta”. 

Aunque Alcohólicos Anónimos sufrió pérdidas por COVID-19, el sector no ha sido golpeado fuertemente por defunciones durante la pandemia, destacó. Los casos de contagios se han dado por relajamiento de cada quien con medidas sanitarias, pero no dentro de las juntas de los grupos. 

Detalló que los grupos de la Central Mexicana de Alcohólicos Anónimos tienen información, principalmente de la Secretaría de Salud, en torno a que ha aumentado la tasa de alcoholismo en jóvenes y mujeres. 

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En el caso de las mujeres a veces es más difícil aceptarlo, porque la sociedad ve más mal que una mujer sea alcohólica que un hombre, lamentó. Lo cierto es que enferman de alcoholismo las mujeres como los hombres, y todas las personas alcohólicas requieren el apoyo de sus familiares y de sus amigos, porque se trata de una enfermedad. 

“Sabemos, por los datos que tenemos, que el consumo del alcohol y drogas en jóvenes y mujeres ha ido en aumento, pero las mujeres son las más afectadas”. 

ALCOHOLISMO, UNA ENFERMEDAD EN LA QUE EL PACIENTE ES MAL VISTO 

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Aunque el alcoholismo es una enfermedad, a diferencia de otras como el cáncer, en la que lejos de mal ver a las personas, sus familiares, amigos, se conduelen y apoyan, en el alcoholismo no es así.  

“La mayoría de veces el alcoholismo empieza en casa, a veces desde la infancia. Los amigos o la familia comparten y festejan el alcohol, pero cuando alguien enferma de alcoholismo y no tiene control sobre las bebidas, la persona se queda sola, muchas familias y amigos los dejan solos (…) por eso son muy importantes los grupos de apoyo”, destacó Aurelio. 

Además de que la persona alcohólica tiene que reconocer que está enferma, lo cual es un primer y fundamental paso no fácil, debe aprender que su tratamiento es ya permanente. Es, en su debida proporción, como una enfermedad crónica que requiere cuidados, apoyo y tratamiento para no recaer en el padecimiento, “así como un diabético debe evitar los dulces para no recaer, y aunque tenga su nivel de glucosa bien, ya debe cuidarse porque si no recae de su enfermedad, así también pasa con un alcohólico (…) un alcohólico debe controlar sus ganas de tomar”. 

“El problema radica en que muchas veces no se quiere reconocer que se está enfermo de alcoholismo, porque a la mayoría de las personas no les gusta que le digan que es un alcohólico o un enfermo alcohólico, prefieren que les digan de otra manera, pero no que son enfermos alcohólicos, que son incapaces ante el alcohol, y eso hace que en un momento dado la persona enferma acepte que tiene un problema”. 

En su proceso de recuperación, es fundamental que una persona enferma de alcoholismo tenga el apoyo de su familia. 

Aurelio conminó a familiares y amigos de personas alcohólicas, a no dejarlos solos en el proceso de recuperación, porque “no es grato caminar solos en el proceso de recuperación”. 

“Muchas veces quienes llevan a los grupos AA a las personas enfermas alcohólicas, son sus familiares: hijos, o padres, hermanos, amistades, y también sus jefes en el trabajo”. 

En Xalapa, El Castillo y municipios como Tlalnehuayocan, Banderilla, hay entre 110 y 120 grupos de AA a donde pueden acudir las personas que requieran apoyo para sí o para seres queridos. También pueden acudir al Centro de Atención Primaria en Adicciones (CAPA) o al Centro de Atención Juvenil, por mencionar algunos, resaltó Aurelio. 

Las personas pueden acudir ahí y no se les encerrará ni tratará mal, destacó. El anonimato, la confidencialidad, son fundamentales en los centros AA, ni siquiera se toman fotografías, expuso. 

“Es recomendable que vaya la familia a los grupos para que vean en qué lugar va a estar su ser querido enfermo alcohólico. La gente que está logrando dejar de tomar, no debe abandonar su grupo, debe fortalecerse y no aislarse o deprimirse, que lea, que se esfuerce y no recaiga, que escuche a otras personas del grupo, porque al llegar al grupo se dan cuenta que tienen similitudes, se hace un apoyo común”. 

En las próximas fiestas navideñas, las personas que han enfermado de alcoholismo podrían tener bebidas alcohólicas al alcance de su mano, en su propia casa, por lo que es fundamental platicar con sus grupos de apoyo para fortalecerse y evitar recaer en la enfermedad del alcoholismo que afecta no solamente a la persona enferma, sino a sus familias, amistades, sus trabajos, a la gente a su alrededor, acentuó Aurelio. 

SALUD MENTAL Y ENTORNO SOCIAL, FUNDAMENTAL EN PREVENCIÓN 

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De acuerdo con el “Informe sobre la situación de la salud mental y el consumo de sustancias psicoactivas en México 2021”, del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas, “tal como lo señala la Organización Mundial de la Salud, el mundo se encuentra en un momento decisivo en la historia de las enfermedades no transmisibles, las cuales se ven favorecidas por los efectos de la globalización en el comercio, el rápido proceso de urbanización, el envejecimiento de la población y los estilos de vida poco saludables, que incluyen dietas inadecuadas, inactividad física y el consumo de sustancias psicoactivas.  

“Al mismo tiempo, enfermedades transmisibles como el COVID-19 han traído consecuencias sin precedentes en la salud física y mental de la población. Respecto a esta última, el miedo, la preocupación y la ansiedad fueron el resultado de los importantes cambios en la vida cotidiana como las medidas de distanciamiento social. Por otro lado, la pérdida de seres queridos, del empleo o de la estabilidad económica trajeron consigo situaciones de crisis, ansiedad y variaciones en los patrones de consumo de sustancias psicoactivas. Ello dejó de manifiesto la importancia del cuidado de la salud mental y la necesidad de fortalecer y ampliar los servicios de atención". 

Además, señala el informe: “actualmente se viven situaciones sin precedentes respecto al cambio de paradigma de la relación con las sustancias psicoactivas, por un lado, la evidencia científica ha ido demostrando que no todas las sustancias pueden ser evaluadas de la misma manera en razón del impacto en la salud de las personas que las consumen y por otro, que sustancias como la cannabis y sus derivados pueden tener potencial terapéutico. En este sentido, México ha ido en la línea de muchos países que reconocen el uso medicinal de la cannabis, e incluso ha avanzado hacia la regulación del uso personal bajo la premisa de que es mejor regular el mercado para establecer reglas claras sobre el acceso a la sustancia (la tercera más consumida a nivel nacional), en lugar de mantener un mercado ilícito que causa consecuencias sociales altamente adversas. Adicionalmente, se ha repensado la postura sobre la prohibición de las drogas y se han generado nuevas conclusiones acerca de que esta no es la única medida para evitar consecuencias nocivas”.   

Asimismo, refiere que a evidencia científica ha demostrado que la interacción de diversos factores de protección y de riesgo en diferentes contextos, como el personal, el familiar, la escuela, los pares, la influencia del entorno físico y socioeconómico, pueden hacer a una persona vulnerable al consumo de sustancias psicoactivas y a desarrollar trastornos relacionados con su uso.  

“En este sentido, la prevención tiene como objetivo que aquellas personas que no consumen no inicien el consumo de sustancias, que aquellas personas que han iniciado el consumo eviten la transición hacia la dependencia y que quienes tienen consumo problemático, reduzcan los riesgos asociados al uso. Dichos objetivos convergen en la Estrategia Nacional para la Prevención de las Adicciones “Juntos por la Paz”, que a través de la cooperación interinstitucional busca atenuar los factores de riesgo y fortalecer los factores protectores, especialmente en el caso de niñas, niños y juventudes”.

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