Misoginia y odio, vieja práctica yunista. Ahora contra Nahle.

EN LA MIRA

Veracruz | 2024-04-01

En 1994, durante su campaña presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas recibió un saludo muy desagradable de quien fuera secretario de Gobierno en el sexenio de Patricio Chirinos como gobernador de Veracruz en 1992 a 1998.

Ambos lamentables hechos de injurias y ofensas contra el perredista fueron desarrollados en Xalapa y en el antiguo y emblemático Café La Parroquia, que se ubica entonces en Independencia y Zamora, frente a la catedral de Veracruz puerto. ¿Coincidencia?

El 21 de septiembre de 1995. Ese día Morales Lechuga asistió a un homenaje en la escuela Salvador Díaz Mirón, de Poza Rica, donde estudió secundaria.

Lo hizo, a pesar de que días antes le llamaron de parte de Patricio Chirinos, entonces gobernador de Veracruz, y del propio Yunes, secretario de Gobierno.

De las intimidaciones pasaron a los hechos. Y en un retén policial, con violencia fue advertido y para, en tono amenazante, exigirle que no siguiera con su intento de ser candidato a la gubernatura.

A Andrés Manuel López Obrador en el 2018, siendo el panista mandatario por un bienio, también lo llenó de ofensas junto con su hijo que fue en ese año el candidato a gobernador, o sea, buscaron heredar el poder de padre a hijo.

Y culminaron con una agresión a huevazos en Huatusco durante la campaña presidencial del hoy Presidente de México.

La vieja práctica del yunismo volvió tras su enojo al máximo, porque la candidata de Morena, PT, y PVEM no se achicó y con todas las circunstancias en contra, arrancó campaña en el aposento del panismo y de la familia Yunes que vio vulnerado su imperio.

Por la mañana un grupo de mujeres encabezadas por Luis Collado Lara, esposo de Alicia Yunes Linares (hermana de Miguel Ángel), trataron la mañana del domingo boicotear la conferencia de prensa de la abanderada de la coalición "Sigamos Haciendo Historia", Rocío Nahle García.

Así, con el sello de la casa, las injurias y agresión provocaron en redes sociales sendas críticas por atentar contra el respeto y derecho de las personas y en particular de una mujer, quien no se amedrentó y por el contrario, la ex secretaria de Energía se plantó para hablar de su proyecto político en Veracruz.

Vaya comparación, pero ni siquiera las vendedoras de mercado se portan de esa manera, y eso que siempre les hacen el fuchi estas damas fifís, quienes dicen ser voluntarias del DIF municipal.

Aquí se cumple esa frase que no se debe olvidar: que el dinero no da clase.

La zona Veracruz-Boca del Río es el bastión político de los Yunes, por lo que fueron más que evidentes con su campaña sucia, en mostrarse atrás de Yunes Zorrilla, y a quien con este hecho se le sigue cayendo el título honorífico que algunos veracruzanos orgánicamente le han dado de "caballero de la política". Ha sacado pues, el verdadero cobre, y para ello lo están ayudando muy bien sus parientes del mismo origen, aunque de familias diferentes, según el de Perote.

Por su parte, Yunes Linares, como siempre orquesta los ataques contra Rocío Nahle, utilizando a terceros.

Los agitadores azules no se imaginaron que el tiro les saldría por la culata, pues los mismos comensales y algunos comunicadores que estaban en el conocido café, los identificaron, en una mesa estuvo Mónica Bravo con el grupo de "señoras" voluntarias del DIF de Boca del Río, en otra, Luis Collado Lara, esposo de Alicia Yunes Linares, papá de Karen Collado Yunes y cuñado de Miguel Ángel Yunes Linares.

La misma historia y la misma acción, los mismos autores, con distintos emisarios, pero al final es la misma y vieja práctica de campaña negra, denostación y ofensas en una guerra desatada contra una mujer candidata, y que seguramente irá subiendo de tono.

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