Impunidad criminal

Veracruz | 2021-01-26 | Raymundo Jiménez

Tres días después de la balacera en el fraccionamiento Ensueño, donde el pasado miércoles fuerzas policiacas del estado ubicaron entre la avenida Murillo Vidal y la calle de Río Papaloapan una casa de seguridad con ocho personas privadas de su libertad –que iban a ser ejecutadas por  sicarios de un grupo criminal–, muy cerca de ahí, a casi dos kilómetros de distancia, en el acceso al fraccionamiento La Herradura, atrás del Museo de Ciencia y Tecnología “Kaná” (antes Museo Interactivo de Xalapa, MIX), colectivos de búsqueda de personas desaparecidas hallaron varios restos humanos.

En realidad el macabro hallazgo ya no sorprendió tanto como la impunidad con la que organizaciones delincuenciales han operado y pretenden seguir actuando en la ciudad capital.

De hecho, no es la primera vez que aparecen cadáveres en esa amplia área verde que está sobre la avenida Murillo Vidal cerca del entronque con la carretera federal hacia el puerto de Veracruz.

El primer hallazgo que estremeció a los xalapeños ocurrió en mayo de 1995,  cuando fue descubierto el cuerpo descuartizado de Sonia Patricia Reyes Platas en el fraccionamiento Pozo Azul, también colindante con el IMAX.

Coincidentemente,  en esa época despachaba como secretario de Gobierno Miguel Ángel Yunes Linares, quien 20 años después, ya como gobernador, enfrentó situaciones similares. 

En su primer año de gobierno, a mediados de septiembre de 2017, en el parquecito del mismo fraccionamiento Ensueño, casi sobre la avenida Murillo Vidal, aparecieron decapitados los cuerpos de los hermanos Juan Salvador y Jorge Luis Patiño León, exintegrante del grupo musical “La Banda que Manda”, y de su novia Denisse Yazaret Morales Juárez. 

Y el 13 de enero 2018, en el último año del bienio yunista, fue abandonada en el acceso al fraccionamiento Lomas del Tejar, en el entronque con la avenida Murillo Vidal –a pocos metros del MIX, de La Herradura y de Pozo Azul–, una camioneta tipo Van con nueve cadáveres desmembrados. El grupo criminal 35-Z dejó tres mensajes escritos contra el secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marie, y su director de Operaciones, Gerardo Guzmán. Los acusaron de “no respetar el acuerdos k teníamos”.

Anteriormente, en el sexenio del exgobernador Fidel Herrera Beltrán, fue desaparecido el ingeniero Christian Morales Carreto, un exfuncionario de su absoluta confianza que al inicio le operó como Secretario Técnico de la Secretaría de Desarrollo Regional y posteriormente en el Órgano de Fiscalización Superior, quien el 21 de julio de 2010 –a escasos cuatro meses de que concluyera la administración fidelista– fue “levantado” por un comando armado cuando cenaba tacos en un popular mercado de  Xalapa.

Y, en el régimen de Javier Duarte, el caso más sonado fue el del joven cantante Gibrán David Martíz Díaz, exparticipante de la “Voz México, quien en enero de 2014 fue secuestrado, torturado presuntamente en la Academia de Policía de El Lencero y ejecutado. Su cadáver fue descubierto en un paraje del municipio de Puente Nacional, sobre la carretera estatal Conejos-Huatusco.  

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