Defraudan dos supuestas financieras a empresario Héctor Zúñiga

A Héctor Zúñiga Solorsano lo defraudaron dos financieras. Su necesidad de obtener un crédito inmediato lo llevó a depositar más de 100 mil pesos para poder acceder a un crédito que le permitiera reactivar su empresa.

Afectado en sus finanzas, el empresario respondió a un correo que recibió de la empresa Confía Opciones y Acciones SAPI de CV SOFON NR.

El correo contenía una invitación para acceder a una línea de crédito por 685 mil pesos que causaron interés en el empresario de Boca del Río, pues con ello podría mejorar su situación financiera.


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Respondió el correo y posteriormente le llamaron para iniciar el trámite. Durante dos semanas lo mantuvieron con la promesa del préstamo y en garantía otorgaron una copia del acta constitutiva de la empresa, el RFC y la identificación del personal.

Sin embargo, para hacer válido el supuesto crédito le solicitaron que depositara 51 mil 375 pesos. Tras hecho el depósito bancario le avisaron que su trámite no podía continuar porque hubo un error administrativo.

“El último asesor que me atiende me pide enviar la escritura de una casa que, claramente, él me dice que es para localización. Mi credencial de elector y la escritura concuerdan con esa dirección, pero después de que la mando me dice que siempre no es posible porque no cumplo con el requisito del título de propiedad.


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“Los señores me mandan dos cartas: una donde dan por finiquitado el asunto del préstamo, pero donde hay una cláusula en donde me dicen que yo no puedo ejercer ninguna acción legal contra esa empresa y que el dinero se lo quedan, la cual no firmé, y otra carta en donde dicen que no me van a enviar a otra financiera”, dice desesperado.

Narra que ha enviado más de dos mil solicitudes de empleo, tiene 60 años y asegura que parece un “apestado” para las empresas que buscan contratar personal.

Las opciones se le hicieron menos y ante el primer fraude y la desesperación, encontró en internet a la empresa Financiera Comunitaria de Patrimonio PFC.

“Envío solicitud a un correo que manejan, a partir de ahí empiezo a trabajar con el ejecutivo Joel Báez, me realiza un estudio socioeconómico y me hace una propuesta de 400 mil pesos”, comenta el empresario boqueño.


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Sin embargo, el modus operandi es el mismo de la primera empresa. Le solicitan que deposite 16 mil pesos para iniciar el trámite.

Ahí inició nuevamente su calvario. Empeñó sus pertencencias conforme Financiera Comunitaria de Patrimonio PFC le pedía que realizara depósito tras depósito con la promesa de otorgarle un préstamo de 400 mil pesos.


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“El primer pago que hice fue de 16 mil pesos pero no pongo el número de contrato, me llaman de nuevo y me dicen que debo depositar de nuevo pero colocando el número de contrato y a partir de ahí me piden que tengo que pagar el impuesto del IVA, el impuesto del TIDE, y una serie de situaciones, con el afán de llegar a ese recurso lo hice, creyendo en esta gente, de eso hace seis meses, teniendo en su haber ellos 110 mil pesos míos”, dice sobre la suma que en total depositó a la segunda financiera que lo defraudó.

Al darse cuenta que nuevamente lo habían estafado, el empresario solicitó la cancelación del contrato y ahí inició otro suplicio: la incesante recepción de llamadas de presuntos ejecutivos de la financiera. El motivo: quieren más dinero.

Siempre le piden más dinero. La última vez exigieron 20 mil pesos para continuar con el trámite de crédito.

“Me dicen que están en el 195 de Reforma en un edificio que sí existe, pero cuando les aviso que mi hermano se encuentra en el lugar para que lo atiendan porque estaba en el lobby una ejecutiva que se identifica como Verónica Hernández se pone como loca y me dice que no lo

puede atender porque no hay cita”, narró en entrevista.

La Financiera Comunitaria de Patrimonio PFC, a diferencia de Confía Opciones y Acciones SAPI de CV SOFON NR no aparece en el registro de instituciones financieras.

Hasta el momento, Héctor ha perdido más de 160 mil pesos -que adeuda- a dos financieras que le prometieron préstamos y que se negaron a devolverle su dinero.

El fraude fue denunciado a la Comisión para la Defensa de Usuarios de Servicios Financieros el 2 de junio del 2020, sin embargo, se dijeron incompetentes en el caso y lo enviaron a la Procuraduría Federal del Consumidor.

Desesperado, el empresario acudió a la Fiscalía General de la República para presentar una denuncia penal por fraude, pero la respuesta fue que por la pandemia no podían atender su caso pues otro tipo de delitos eran prioritarios.

“No estoy pidiendo dinero, no estoy pidiendo una ayuda económica, estoy pidiendo la intervención del gobierno para que se investigue y esto ya no suceda, porque estoy seguro de que no soy la última víctima, y que esta gente sigue operando en total impunidad”, dice desesperado.

El empresario de Boca del Río hizo un llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno para que atiendan su caso y lo apoyen a dar seguimiento al delito del que fue víctima.



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