Reclusorios: bomba de tiempo
Por si acaso

DESDESU asunción el 9 de Diciembre de 2016 como titular de Prevención y ReinserciónSocial, Raúl Platón del Cueto Morales ha navegado entre yerros, corrupción,nombramientos sospechosos y fugas, como aquella ocurrida a principios de Enerodel 2017 en La Toma –apenas días después de su arribo al cargo-. José AntonioZopiyactle, peligroso multi homicida originario de Tezonapa se escapó deaquella cárcel, dicen que con la complacencia de las autoridades, lo que motivóla destitución del encargado de ese penal, Arnulfo Aquino Sánchez (a) El Mudo,aunque  días después, inexplicablemente,fue restituido. Cabe recordar que Aquino Sánchez fue custodio en el centropenitenciario de Coatzacoalcos, y personal penitenciario duda mucho en torno asi pasó las pruebas de confiabilidad, pero el sucesor resultó peor. Y es que ValentínHernández Santiago, de acuerdo a testimonios en nuestro poder firmados porfamiliares de reclusos, cobra elevadas cuotas a quienes purgan condena oesperan sentenciaen La Toma, donde se les obliga a vender enervantes o realizaractividades infamatorias, ya que de lo contrario deberán pagar entre 5 y 10 milpesos para librar esas “obligaciones” a que son sometidos. La extensa misivaque se nos ha hecho llegar –y que, paulatinamente iremos dando a conocer-refiere que parte de las ganancias por la venta de droga, cigarros y otros productosal interior de la cárcel son entregadas a Raúl Platón del Cueto Morales, quienel 5 de Junio de 2007salvó milagrosamente la vida en el puerto de Veracruzcuando hombres armados le dispararon. El, ahora, funcionario del Gobierno deMiguel Ángel Yunes Linares que en aquel tiempo se desempeñaba como director del desaparecido penal “IgnacioAllende” del puerto de Veracruz -donde los negocios subrepticios eran comunes-,logró salvar la vida al echarse en reversa y conducir en sentido contrario. Sedijo que los agresores de Raúl Platón formaban parte de un grupo contrario alque solapaba dentro del desaparecido reclusorio…

 

TALVEZ por ello no es fortuito que el pasado 5 de este mes, familiares de internosdel Reclusorio ubicado en Amatlán de los Reyes se manifestaran afuera de lasinstalaciones carcelarias para exigir que cesen las cuotas y el hostigamiento asus parientes en prisión, ya que ningún dinero les alcanza y temen que leshagan algo. Y es que en esa, como en otras cárceles del Estado, las presionessubieron de tono a partir de la llegada de Cueto Morales a Prevención yReinserción Social, una posición que nunca debió ocupar por los antecedentesque le preceden, y en el caso de Valentín Hernández Santiago, el actualdirector de esa cárcel, tan solo recibe instrucciones y, por lo tanto, debecumplir las cuotas establecidas, y aunque dicen quienes conocen los intestinosdel conflicto que podría ser renunciado y acusado de abuso de autoridad,lesiones y privación ilegal de la libertad a familiares de internos que fuerondesalojados por instrucciones suyas el día que México celebraba el 101aniversario de la promulgación de nuestra Carta Magna (que en su Capítulo Iinherente a los Derechos Humanos y Garantías, inciso tres, establece que todaslas autoridades en el ámbito de su competencia, tienen la obligacióndepromover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos deconformidadcon los principios de universalidad, interdependencia,indivisibilidad y progresividad y, en consecuencia, el Estado deberá prevenir,investigar, sancionar yreparar las violaciones a los derechos humanos en lostérminos que establezca laley), lo más seguro es que permanezca en el cargo.HernándezSantiago es denunciado por reclusos y familiares de violencia psicológica, físicay el cobro de piso dentro del mismo centro penitenciario, lo que obligaría a suremoción inmediata, aunque los negocios subrepticios en ocasiones impiden laaplicación estricta de la ley.

 

TALVEZ porque no se actuó a tiempo, como en este caso, actualmente 19 elementos dela llamada Fuerza Civil que encabezó en el Duartazgo el teniente de infantería,Roberto González Meza, se encuentran ahora procesados por desaparición forzada,algo que permitió y consintió el ex titular de Seguridad Pública, Arturo BermúdezZurita, hoy coacusado de semejantes crímenes de lesa humanidad junto con altosmandos de la corporación que desde la noche del miércoles fueron internados enel penal de Pacho Viejo. Por ello, sin duda, las cárceles veracruzanas están apunto de convertirse en un polvorín debido a la acción irresponsable de mandossuperiores que deben ser supervisados para eliminar todos los vicios que allíse siguen incubando, aunque representen el gran negocio para unos cuantos. Nohacerlo en tiempo y forma terminará por hacer expansiva la protesta defamiliares de internos que ahora deben trabajar el doble para dotar a susparientes y así garantizar la sobrevivencia de quienes actualmente purgan unacondena o están a la espera de sentencia. Y es que las cárceles veracruzanas,nos escriben los atribulados familiares, se están convirtiendo en unauniversidad del crimen, ya que aunque no quieran, los reclusos son obligados aseguir delinquiendo y eso el Gobernador no debe permitirlo, sobre todo ahoraque ha demostrado combatir todo aquello que ha lesionado a la sociedad de porvida, como fue la desaparición forzada cometida por desleales servidorespúblicos a quienes la sed de sangre parecía no llenarlos.

 

ALGUNAVEZ en este mismo espacio criticamos el zoológico que el entonces Secretario deSeguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, tenía en la Academia de Policía deEl Lencero, compuesto por leones, tigres, jaguares y cuatro cocodrilos, entreotros animales exóticos, y sin acusar, porque no teníamos pruebas para ello,indicamos que en la Colombia de Pablo Emilio Escobar Gaviria esos animales eranusados para desaparecer a los enemigos. Y es que de acuerdo a investigacionesposteriores en aquella Nación, a los integrantes de bandas contrarias losdescuartizaban y en pedacitos se los daban a comer a esas bestias para,finalmente, ser arrojado como excremento. El zoológico de Bermúdez no teníarazón de ser, aunque ahora se sabe que muchas personas desaparecidas eranllevadas a las instalaciones policiacas de El Lencero, y allí se les perdía elrastro. Ni acusamos ni suponemos, pero acaso la Fiscalía Estatal tenga en eltema una hebra que les conduzca a la luz de muchos acontecimientos fatalesocurridos en el despreciable sexenio de Javier Duarte de Ochoa, a quien tambiénse le debería vincular a proceso por delitos de desaparición forzada, comotitular del Ejecutivo y jefe supremo de los malos policías que ahora deberánenfrentar a la ley. Por lo pronto el Gobernador Yunes Linares no debe quitar lavista de los reclusorios, antes de que se conviertan en una enorme piedra en elzapato. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

 

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