Pompas fúnebres en el puerto
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El muerto al hoyo y el vivo al gozo

Desarrollo de los servicios funerarios

El culto a los muertos es una de las acciones que en nuestro país y sobre todo en las zonas rurales e indígenas se sigue llevando a cabo. En mucho de estos sitios para venerar a los seres que han fallecido se realizan los llamados altares de muertos mismos que se montan el día de los fieles difuntos.

Esta tradición con la llegada de nuevos personajes a tierra continental, dio pie a la conjunción de las antiguas creencias con las de los recién llegados, quienes señalaban que el cuerpo transmutaría el día del juicio final para liberarse y descansar eternamente.

Este hecho, la muerte, va acompañado con las diversas formas para sepultar a los extintos que pueden ser desde una fosa, una cueva o en un nicho, entre otras. 

Todo un arte

Una de las características de las primeras tumbas que podemos encontrar en los antiguos cementerios, fue que estas eran una verdadera expresión artística y que se podían observar en los símbolos que acompañaban a los sepulcros como la cruz, los ángeles, los santos y santas y los diversos epitafios, entre otros, que vinieron a sustituir a representaciones paganas como ramas, árboles, sauces y calaveras.

En México, el Día de muertos o de los fieles difuntos se realiza con tal relevancia que no se ve en otro país, no obstante, si bien es cierto que por un lado tiene una importancia tal por la otra, aún falta mucho para tener en mente la prevención de lo que constituye la partida de algún familiar, tomando en cuenta el homenaje que se le quiera rendir. 

Considerando la preparación que debe tener la población del hecho de la muerte es que se consideró el tema de las “funerarias” para revisar algunos documentos y ver cómo se daba este proceso en el siglo XIX y en el XX.

Agencias funerarias

Estos espacios donde se adquirían las llamadas “cajas” fueron llamadas: agencias funerarias, pompas fúnebres y agencias de inhumaciones.

Las funerarias son los establecimientos que se encargan de llevar adelante el funeral de una persona de acuerdo a las tradiciones del país, la región o la familia. 

Las funerarias suelen encargarse también de arreglar el cuerpo del difunto para exhibirlo como también de arreglar los detalles relativos a la cremación o inhumación, según sea la preferencia del difunto o de sus familiares. 

Cada familia tiene su forma propia de llevar a cabo el homenaje, generalmente en las zonas rurales e indígenas se llevan a cabo en la propia vivienda del difunto o de algún familiar y de la casa sale “la caja” en hombros de hombres, mujeres o niños según sea el caso. 

Por otra parte, mientras que en la vivienda del fallecido se preparan desde tamales, café, agua, pan y se invita a un rezador, en las funerarias ofrecen una variedad de elementos que van desde las cajas, los arreglos, el servicio de cafetería, pequeñas capillas o espacios para rezar. 

Significado

La inhumación es la palabra que proviene del latin inhumare, acto de inhumar, tiene que ver con el hecho de “enterrar” los restos de la persona fallecida.

La inhumación se concreta cuando el cadáver de una persona es enterrado. Se trata del método más usual para disponer el cuerpo tras la muerte: los restos se colocan en un ataúd, el cual se ubica en un nicho, en una cripta o se lo sepulta.

Definicion ABC https://www.definicionabc.com/general/funeraria.php

El último vocablo es el de pompas fúnebres, la palabra proviene del griego pompé y significa escolta o procesión. La relación que tiene con el tema que se está comentando es que se vincula a la procesión, es decir es el traslado del cadáver desde la casa o el velatorio hacia el cementerio o el panteón 

El uso del término se hizo en el año de 1438 “por Alfonso Martínez de Toledo en Arcipreste de Talavera en el documento conocido como “el Corbacho”. Se trata de un texto eclesiástico en que se satirizaba la lujuria y el amor mundano”.

Otros términos

Las “pompas fúnebres” era un término usado por un sector de la población generalmente con aquel de “posibilidades económicas”,  es decir “suntuoso”, elegante.

Los tres términos: agencia, inhumación y pompas, de los cuales se ha hecho un comentario los encontramos en diversos documentos: en el Directorio de Veracruz de 1880, en el Directorio Comercial de Veracruz de 1913-1914 y en el Directorio de la República Mexicana, Sección Veracruz del siglo XX y algunas referenciasen el periódico El Arte Musical del año 1922, todos ellos consultados en el Archivo y Biblioteca Históricos de Veracruz.

Hacia el año de 1880 se encontró en el Directorio de Veracruz, dos agencias funerarias la de Tomás Castro, ubicada en la calle Condesa número 16 y la de Andrés Méndez, sitio en la calle de Navas 21.

En el Directorio de la República Mexicana, Sección Veracruz del siglo XX aparece solo una funeraria con el nombre de Pompas Fúnebres siendo su propietario el señor Florencio Iturriaga con dirección en la calle Libertad 55. 

El acta

Un dato curioso que se encontró en el sitio biblioteca.tv/artman fue el acta de inhumación del Teniente Abelardo Carranza, hijo del general Jesús Carranza. 

Los datos que nos da del acta es “acta manuscrita con un valor de 50 centavos” donde se certifica ser verdad que en la foja 128 vta del libro número 4 correspondiente al año de 1915 se encuentra una acta del tenor siguiente:

“Un sello que dice: Juzgado Principal del Estado Civil. Veracruz. Número 366 trescientos sesenta y seis. Abelardo Carranza, traído a esta ciudad, quien fue sepultado en el Cementerio Particular Veracruzano. 

En la heroica ciudad de Veracruz, a las 3 3/4 tres y tres cuartos de la tarde del día 19 diez y nueve de febrero de 1915 mil novecientos quince, ante mí Gilberto M. Pellicer, juez Principal del Estado Civil del Cantón, compareció el señor Florencio Iturriaga, natural de Orizaba, de esta vecindad, casado, de 45 cuarenta y cinco años de edad, agente funerario, domiciliado en la casa número 55 cincuenta y cinco de la avenida de la Libertad y exhibió una copia certificada y legalizada del acta de defunción del señor Abelardo Carranza”.

Esta acta confirma la existencia de las pompas funerarias y la pertenencia de esta al señor Florencia Iturriaga, tal como aparece en el Directorio Comercial de Veracruz del año 1913-1914, y de quien fuera autor E.M. Brime.

Otros establecimientos

También existían las agencias de inhumaciones La Económica con dirección en 5 de mayo número 50, teléfono 20-49 propiedad de Castro Rodríguez SA; la agencia de Felipe OIivares  llamada Agencia Olivares e Hijos con dirección en Manuel Doblado  36 con número de teléfono 25-59 y la de Leoncio Pacheco, titulada la Proletaria ubicada en H. Cortés y Guerrero 19 / 21 con teléfono 27 68.

Otras de las agencia de Inhumaciones fue la de J.J. Herrera y M. Betancourt quien ofrecía un “Gran surtido de sarcófagos del país y extranjeros y cajas corrientes”. 

El precio, según lo anunciado, estaba al alcance de todas “las fortunas” y ofrecía “prontitud y esmerado servicio nocturno”, su número de teléfono era el 256 y su propietario, Pastor Echevarría.

Continuamos con la Gran Agencia de Inhumaciones de Francisco Novoa, ubicada en 5 de Mayo número 119, con número telefónico 20-55 siendo su propietario el mismo Francisco S. Novoa. La primera información nos dice que esta agencia ofrecía al público en general un servicio “activo, esmerado y económico”, montada igual a la que existían en la capital de la República.

Aumenta el mercado

Los siguientes datos se tomaron de un anuncio que aparece en el periódico El Arte Musical del año 1922, es un hermoso anuncio que además proporciona otros elementos que se dan a conocer en el aviso aparecido en el mismo periódico. 

En este ponía del conocimiento de los pobladores de “esta culta ciudad”  que a partir del 12 de noviembre se pondría al servicio de todas las clases sociales una agencia de inhumaciones que contaría con los elementos necesarios para hacer entierros de primera, segunda y tercera parte.

También se harían traslados, mismo que sería en tranvías eléctricos, con carroza especial para la agencia y combinándolos con los coches del cementerio particular veracruzano.  Las cajas eran tapizadas “al estilo americano. Sárcofagos extranjeros y del país además de las cajas corrientes” y la población contaría con entierros de 1ª, 2ª, 3ª y 4ª clase.

Su lema principal fue “la equidad”, dado que no se buscaría abusar en los precios “ni con el rico, y mucho menos con el pobre” siendo todos bien atendidos. Con respecto al personal, éste era competente y contaba con todas las herramientas para llevar a cabo su trabajo.

Además de todo esto se realizaban inhumaciones, exhumaciones y traslaciones. El servicio era todo el día y noche, esquelas de toda clase y los cargadores irían uniformados.

Para una población en crecimiento los servicios funerarios se hicieron cada vez más imperiosos para cubrir las necesidades de la población.


 

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