La ruta del Camino Real
Archivo
Cruzar la Puerta México para ir a Xalapa

El viejo puente de Río Medio que se niega a morir

En 5 de Mayo y Serdán se ubica lo que alguna vez fue la llamada Puerta México, a un costado de la vieja iglesia de La Pastora.

La intención del grupo de expedición es salir de la ruta urbana del Siglo XVIII para continuar el recorrido hacia la salida a Xalapa.

Para esto, es imposible seguir la ruta fiel del Camino Real porque la mancha urbana ha borrado la huella a lo largo del tiempo. Sin embargo, una forma de reubicarse en el recorrido es salir por la avenida Allende y subir el puente para llegar a la prolongación, así lo hicimos.

Caminamos por la reducida banqueta del puente Allende alrededor de las 2 de la tarde, A estas horas ya empieza a sentirse el cansancio en algunos de los integrantes del grupo. Mario de Jesús Gaspar lleva buen paso, los demás seguimos al líder. 

Migraciones

Los autos pasan como quien huye de un cobrador y nos percatamos que no respetan los 50 kilómetros reglamentarios porque al roce de la peregrinación, nos mueve la estela de viento que arrojan.

Pese al riesgo, vale la pena observar desde las alturas porque la vista es increíble. Las vías del tren son como las venas de la ‘civilización’, esos vagones circulan como la sangre del inframundo de las tristes migraciones que recorren los rieles. 

Migraciones que van mucho más allá de nuestro alcance, donde se tejen las desgracias en busca de un mundo mejor. Vemos las palomas estacionadas en los trenes, y también imaginamos a los hermanos centroamericanos en el largo viaje de los sueños improbables.

El viento a esa altura se siente frío, apuramos el paso para descender y salir a la fuente de los niños pescadores. Aquella que estaba en Díaz Mirón y que la pasada administración decidió reinstalar en la zona norte.

Como sea, decidimos tomar un descanso, ya que el grupo está agotado, y los niños de la fuente igual de frescos que hace 10 años. Quien fuera ellos.

Después de 5 minutos de descanso, avanzamos y más adelante caminamos por el parque de Los Pinos, la sombra de los árboles es un remanso fresco. Llegamos a la altura de la planta de tratamiento de aguas residuales y seguimos el paso.

El camino

Llegamos al Motel Marbella -frente a la plaza Soriana- , el cuerpo tiene hambre y nos vemos obligados a llenar el tanque. Algunos comen tamales de la calle, otros se meten a la plaza que está enfrente. 

Son las 3 de la tarde y hay que continuar. Caminamos hacia la calle que está entre el mencionado motel y una tienda de colchones, ahí desviamos el camino en la primera cuadra, ante nosotros está la calle Camino Real.

Es emotivo descubrir que la calle lleva el nombre que tenía hace 500 años, seguimos la dirección y salimos hacia el fraccionamiento  Villa Rica,  atravesamos y regresamos a Rafael Cuervo, a la altura de otro motel.

Cruzar la avenida es un asunto peligroso, no hay puente peatonal cerca, así que arriesgamos el pellejo, los carros van echos la mocha, ¡a correr se ha dicho!

Ya es la colonia Playa Linda y donde se ubica un Oxxo, hay una calle que es la continuación de donde venimos.

Diferencia social

Seguimos por el sendero reducido, pues la gente construyó sin seguir un orden y hay casas que invaden el camino. La ruta se encuentra justo entre lo que es la parte trasera de la Plaza del Puerto y la colonia Astilleros.

Entre estas manifestaciones de modernidad, se vive entre la pobreza urbana, no es extrema, pero vemos patios de tierra, casas de lámina, las sábanas como cortina y algunos niños que van con el mandado. Eso sí, todos muy amables con el grupo. 

Salimos a Las Hortalizas, por la parte de atrás de Chedraui Brisas, la calle cambia de nombre y comienza un ligero ascenso. Se llama ‘Camino Real a la Antigua’, del lado izquierdo del camino hay condominios, del lado derecho rezago social, abandono urbano.

El alguna parte, Mario Gaspar Covarrubias nos señala unas piedras como de río, y nos dice que son parte de aquel viejo sendero, guarda vestigios de originalidad. Seguimos subiendo y abundan las casas de lámina con bardas de rin 14, de tela ciclón o trozos de madera.

En una curva, entre la polvadera, nos dicen que esa es la parte más conservada de aquel sendero. Al llegar, vemos una escuela secundaria y alguien cabalgando entre la maleza. 

Seguir la ruta

Regresamos a lo urbano, donde al fondo se ubica Walmart, pero seguimos derecho, rumbo a Río Medio.

Así, llegamos a la parte de atrás de la Divertiplaza, la calle sigue llamándose Camino Real, incluso, hay un fraccionamiento de lujo que así se llama. Son las 15.30 horas, y ya todos están cansados, por fortuna, el frío sigue y sin calor es más soportable.

A las 4 de la tarde llegamos al puente de Río Medio, salimos de lo pavimentado y nos metemos de nueva cuenta a terracería. Hay basura por cualquier lado, un señor trae un triciclo y recolecta cosas que puedan servirle a su familia, o para venderlas a quien pueda necesitarlas.

El viejo puente

En este punto da tristeza ver el nivel de abandono tripartita de las instituciones encargadas. El puente que se construyó en 1805, no solo soporta los embates del tiempo, sino de la indiferencia e ignorancia de los transportistas, los vecinos que arrojan toda la basura a las aguas del arroyo.

Gaspar Covarrubias explica que hasta 2013 el viejo puente conservaba sus barandas originales. Hoy, desaparecieron. 

Alrededor no hay señal o indicación que advierta de su valor histórico, al contrario, descansa entre plásticos, llantas y aguas negras. A pesar de esto, como guardián de mil batallas... Se resiste a caer.

¿tu reacción?

conversaciones de facebook