La crónica y los cronistas III
Archivo
Relatan la cotidianidad de Veracruz

Momentos que se vuelven periodos de la Historia

Por lo general, el común de las personas no saben distinguir entre las actividades profesionales de un historiador y un cronista:

El historiador

• Su misión es rescatar los hechos importantes del pasado.

• Si bien los antiguos historiadores no tenían un título universitario, ya existe la carrera respectiva.

• El historiador ignora el presente y centra su interés en el pasado.

• Es más cuidadoso en el manejo de la información, buscando siempre las fuentes primarias.

• Por lo regular es un especialista, en cuanto a que enfoca su interés en un solo hecho.  Ejemplo: “Las Leyes de Reforma”.

• Como es obvio, el historiador también hace uso de la crónica.

• Dada la profundidad de sus investigaciones, sus hallazgos suelen publicarse en libros y revistas especializadas. 

• La lectura de los textos de los investigadores -por su rigidez- son más difíciles de leer (y, por tanto de entender); los trabajos de los cronistas suelen ser más accesibles.   

El cronista

- Si bien escribe sobre el pasado, le está dado el escribir sobre hechos contemporáneos, que algún día serán Historia.

- Para es cronista no es requisito indispensable el contar con un título universitario.

- El cronista no siempre utiliza fuentes primarias. A veces le toca vivir el hecho a narrar; caso contrario, está en posibilidades de entrevistar a los protagonistas del hecho o a los testigos del mismo.

- En la práctica, existen dos tipos de cronistas: los especialistas y los generalistas. Los primeros centran su atención en un solo tema (ejemplo: “La herencia arquitectónica de Porfirio Díaz”); los segundos, en temas diversos (ejemplos: “Los mercados de Veracruz”, “El día que nos visitó la reina de Inglaterra”), etc.

- Dado lo breve (y, por tanto, superficial) de sus textos, suelen publicarse en periódicos y revistas y, ocasionalmente, en libros (ejemplo: cuando se reúne una serie de crónicas del mismo autor o de varios autores).

Los cronistas municipales

A la fecha, nuestra ciudad y puerto cuenta con 7 cronistas varones y una mujer. Si bien algunos han pasado sin pena ni gloria, cada uno -en la medida de sus posibilidades- algo han aportado al rescate de nuestro pasado. 

Cabe hacer la aclaración de que la designación de cada uno de ellos ha sido por razones políticas…les ha bastado ser amigos del Presidente Municipal en turno.

Lo que sucede es que ningún ayuntamiento se ha preocupado en reglamentar la actividad del cronista. Además, se ha tenido la falsa idea de que el cronista debe ser honorario… sin tomar en cuenta que éste necesita de apoyos humanos y materiales.

Juan Klunder y Díaz Mirón

Nació en Veracruz en 1869. Por su afición al periodismo y la historia local, fue nombrado cronista de la ciudad. En 1935 publicó “Historia del Palacio Municipal” y en 1945 “Amenidades históricas veracruzanas”. Después de su muerte aparecieron “La ciudad de Veracruz” y “Las antiguas calles de Veracruz”.

José Peña (“Pepe Peña”)

Nació en Cosamaloapan, Ver. en 1898.  Se destacó como: locutor, conferenciante humorístico, investigador histórico, funcionario público y escritor. Se le recuerda por tres libros: “Vida y gloria del castillo de San Juan de Ulúa”. “La verdad sobre Antón Lizardo” y “Veracruz, Cuatro veces heroica”.

Juan José González Fernández

Nació en esta ciudad en 1904. Participó en la fundación del Ateneo Veracruzano y fue director del Museo Regional (del Baluarte de Santiago). Además, durante 20 años dirigió el Archivo Municipal. Fue un gran promotor de la historia de Veracruz en radio, televisión, libros y periódicos.

Bernardo Lorenzo Camacho

Nació en esta ciudad, en el patio de la Diana, el 19 de febrero de1922 y estudió en la Escuela Cantonal de Veracruz. Se inició como locutor en XEHV y durante muchos años fue propietario de un sonido en el mercado de pescadería. Publicó dos libros relativos a Veracruz.

Antonio Salazar Páez

Nació en octubre de 1919, en Coatepec, Ver. estudio en la Normal de Maestros de Xalapa. A los 27 años decide radicar en Veracruz donde, además de maestro de primaria se inicia en el columnismo periodístico y el estudio de la historia local. Perteneció a la primera generación de la Facultad de Periodismo de la UV (1954-57). Fue director del Hogar del Niño Gutiérrez Zamora y de la biblioteca Municipal.

Francisco Rivera Ávila. (“Paco Píldora”) 

Nació en Veracruz en 1908 desde pequeño mostro facilidad para declamar y escribir “Décimas”. Llego a formar una importante biblioteca especializada, que aún existe bajo el resguardo del Archivo y Biblioteca Municipales. Gran parte de su trabajo quedó impreso en varios periódicos locales. Falleció siendo cronista oficial del Ayuntamiento, el 1° de junio de 1994 a los 86 años de edad.

José Pérez de León y Cruces. (“Popocha”) 

Nace en 1925, en el terruño que tanto amó: Veracruz. Se recibió de abogado por la UNAM, carrera que nunca ejerció ya lo dominaron dos pasiones, el periodismo y la historia. Trabajó durante 42 años en un diario local con tres columnas que lo hicieron famoso: Palco Deportivo, Tipos Pintorescos y Remate Dominical. Fue conocido como un gran bohemio, por el grupo de amigos con los que solía convivír: Paco Píldora, Luis “Pirata” Fuente, Beto Ávila y su compadre Agustín Lara. A lo largo de su vida profesional logró coleccionar un gran número de fotografías antiguas.

María de la Concepción Díaz Cházaro (“Conchita”)

Nació en ésta ciudad y pertenece a una de las familias más connotadas de Veracruz. Estudio la primaria en el Colegio Josefino, la secundaria y la preparatoria, en el Ilustre Instituto Veracruzano y Arquitectura en la Universidad Veracruzana. Ha sido directora del Archivo y Biblioteca Históricos de Veracruz, durante más de 30 años. Fue nombrada -el 1 de abril de 2013- Cronista oficial del H. Ayuntamiento, siendo la primera mujer en ocupar dicha responsabilidad en Veracruz.

Comentarios

Existen, cuando menos, tres mitos acerca de los cronistas mexicanos en general:

1. Que los cronistas deben ser honorarios. Falso. Todo trabajo merece una remuneración. Tomemos en cuenta que se trata de alguien que dedica su tiempo, sus conocimientos y su experiencia con respecto del rescate histórico.

2. Que los cronistas deben ser vitalicios. Falso. No es recomendable que una sola persona cargue con esa responsabilidad, dado que sabemos que las personas van mermando con el tiempo sus capacidades físicas e intelectuales.

3. Que el cronista trabaje solo. Falso. Alguien dedicado al rescate histórico merece un apoyo logístico: Una oficina propia, una secretaria y, cuando menos, un par de auxiliares.

Todo esto podría solucionarse si el Gobierno del Estado o el H. Ayuntamiento de Veracruz decidieran reglamentar la labor de los cronistas municipales. Este, “el año de los 500”, me parece el momento ideal para hacerlo. 

Héctor Noguera Trujillo.

Cronista Independiente.

escritorhnt@outlook.com.



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