Irradia luz e imágenes
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Dolores Medel, la fotografía del alma

Evolución de la mirada y la autoría

Dolores “Lola” Medel, es originaria de los Tuxtlas, tiene una trayectoria interesante en el mundo de la fotografía donde sus trabajos ya se han exhibido en España, Brasil y Reino Unido. Es seleccionada por el Centro Nacional de las Artes y actualmente con un estímulo a Creadora en el PECDA en Veracruz. Ha hecho fotografía, diseño e incursionado en la docencia.

- Lola, ¿cuáles son tus temas recurrentes?

- De donde vivo y de donde vengo, que son el Puerto y Los Tuxtlas. Casi siempre he trabajado temas de estos dos lugares, pero que están enraizados con historias de familia. 

El proyecto del pelo ensortijado surgió de un viaje que hice a Cartagena de Indias en Colombia, y ésta es una ciudad hermanada con Veracruz. Todos esos temas que tengan que ver con el corredor del Caribe me interesan.

- ¿Qué significa para ti haber nacido en Los Tuxtlas?

- Pues no sé, fue muy buena suerte. Realmente disfruté mucho mi infancia y la familia grande, sin esa infancia y sin esas historias mi imaginario no sería lo que es, seguramente tendría otras historias. 

Me da mucho gusto haber disfrutado una infancia bucólica, cerca del río y cerca de la selva. Me influye mucho.

- ¿Decidiste ser fotógrafa o la vida te fue llevando?

- Tengo una anécdota sobre esto: Tengo una tía con la que me llevo muy bien, un buen día descubrí una sesión de fotos que le hicieron  y me impactó mucho, mi madre era una fotógrafa aficionada y me empecé a interesar mucho mas en la fotografía.

Entonces mi papá me llevó con un viejo maestro de foto, que era un militar retirado allá en San Andrés Tuxtla. Tiempo después, por casualidad, supe que él era el que había fotografiado a mi tía, pues ahí vi las fotos, don Estuardo de Ganje, todavía vive.

No nos cobró nada y estuve con él un ratote, era superpuntual, no podía llegar después nunca, pasaba horas ahí, para mí encontrar las fotos de mi tía fue una coincidencia muy afortunada. 

Sin embargo no quedé en la UV en Fotografía,  en ese tiempo solo admitían 12 en Artes y yo quedé en el lugar 15, fue muy frustrante. Pero ya luego entré a Comunicación, siempre buscando la fotografía.

Cuando salí de Comunicación me planteé  vivir para y de la Fotografía.

- ¿Cuáles han sido de tus Proyectos principales?

- Están “El Fondo de la sombra”, que es un proyecto que hice gracias a una beca del Fonca en el 2013 y es justo sobre historias de familia, en ese tiempo mi madre cayó enferma y yo quería de alguna manera homenajear su vida y siempre me interesó lo que me contaban se me hacían historias fantásticas, yo estaba muy influenciada por el realismo mágico latinoamericano, leía mucho a estos autores. 

Decía por ejemplo, Los Tuxtlas es Macondo, entonces me contaban de un tío y a todos les ponía cara de personajes de novela. Un día mi papá me dijo: “Un día salí y saludé a la vecina y no me contestó, entonces se lo comenté a tu mamá y me dijo que se había muerto, y yo le dije, pero es que yo la saludé en la mañana, y tu mamá me dijo: se murió desde la noche anterior, “Ah, pues por eso no me contestó” …

Y esto lo contaba mi papá con gran naturalidad, sin espantarse ni nada, entonces para mi es puro realismo mágico. Ese tipo de cosas siempre me parecieron fascinantes y empecé a escribir cuentos. Y a veces mezclaba, de Zihuapan, Santiago .. y bueno, quería convertirlas en foto y para eso estudié con una Beca un seminario en el Centro de la Imagen, en San Agustín en Oaxaca, durante 6 meses. 

Ahí se empezó a formar mi onda autoral ya con este bagaje de historias familiares. 

- ¿Y el proyecto del Cabello afro?

- Mi otro proyecto de las mujeres de Pelo chino, surgió por otro proyecto más sobre mi miedo al mar. Justo con la Carrera de Indias, que es Cádiz, La Habana, Veracruz, Cartagena.

Yo quería recorrer estos Lugares, solo me faltó Cádiz, … cuando voy a Cartagena conozco al investigador Ricardo Chica y me invitó a una conferencia sobre música y ahí vi a una chica con un cabello espectacular, entonces le pedí unas fotos. 

Fuimos a una Isla, San Fernando, que hay un fuerte muy similar a San Juan de Ulúa, y ella me habló de un proyecto que tiene sobre la reivindicación del cabello Afro, que ella había sufrido mucha discriminación por su pelo chino, ella me contó todo lo que hacen desde niñas para alaciarles el pelo, que les ponen una mezcla similar a la sosa caústica con tal de modificar el pelo chino, porque no es bien visto, y se le llama “pelo malo”, es negar la negritud, el proyecto de ella es lucir su pelo natural y dejar se sufrir por ello. 

Fotografié muchas niñas también, hasta yo misma me identifiqué. Una vez alguien me dijo. “ Mira, esa chica se alisa el pelo, para perecer menos negrita”. Y tal vez no es tan rudo como en el caribe, pero sí hay racismo, con respecto al pelo. Es muy interesante.

- ¿Un proyecto te lleva a otro?

- Pues sí, mis proyectos son como una evolución, se van ligando y al final es como un solo proyecto, y se está formando algo ahí. Aunque el proyecto que estoy haciendo ahora es un poco diferente, aunque estéticamente sí tiene que ver. 

Tiene que ver con la muerte de mi mamá y es una manera de sopesarlo y encontrarle sentido a mi quehacer y llevar el duelo y la pena, se llama “La luz que irradias”, y es porque cuando ella murió, debajo de su féretro se formó un arcoíris, y lo tomé como una señal, y pues la luz para mi tiene que ver con el duelo, la naturaleza, los astros y los seres de luz. Ha sido muy difícil, pero ahí vamos. 

- ¿Cuál es tu técnica para enfrentar los proyectos?

- Depende, pero primero leo mucho, este último sin embargo ha sido mas intuitivo, ahora estoy en un proceso de editar, es como hacer y hacer. Pero ha sido de no pensar mucho, más de sentir.

- ¿Qué les dices a los que quieren hacer fotografía?

- Hay que ser muy insistentes y tener mucha tolerancia a la frustración, resulta que uno tiene que entrar a círculos totalmente cerrados que te patean muy fácilmente. 

Ser tercos, perseverantes y trabajar mucho. Y llenarse de otras cosas, no basta el dominio técnico, hay que tener algo adentro, para poder sacarlo. 

Lo dice Graciela Iturbide, que cuando estaba con Álvarez Bravo, a veces solo escuchaban un disco y ya, esa era la clase. Tener algo que decir y cómo decirlo. Y se va construyendo con el tiempo, con la vida y se va reinventando siempre.

DOLORES MEDEL.

DOLORES MEDEL.

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