Introspección
Poema

¡Quién lo dijera Hijo del Hombre!

Más allá de tres días reposas en lienzo de museo.


Tu despojo ahora es arte, conjuga ayer portento,

hoy contemplación,

perpetua memoria.


Marcan tus carnes la inutilidad de aquel calvario, 

tus ojos entreabiertos miran con podrida desazón, 

tal vez misericordia.

Aún no lo descubro.


Conmueve tu gesto aniquilado, en la hermosura

de una imagen descubro descomposición de la humanidad.

Invade a la abstracción un ruego: resurrección de valores

amor al prójimo.

Será milagro.

¿tu reacción?

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