Expone situación artesanal
Agencias
Abordan derechos colectivos y culturales

Habla en Atarazanas Miguel Sosme Campos

La propiedad intelectual en el trabajo artesanal fue el tema del reciente conversatorio que se realizó en el Centro Cultural ‘Atarazanas’ que se encuentra en el Centro Histórico de la ciudad.

Ahí, Miguel Ángel Sosme Campos, acompañado por el maestro Marco Darío García Campos, abordó la importancia de reconocer la labor que se realiza en México y, sobre todo, el respeto que merecen los diferentes diseños que de él se desprenden.

“Vamos a tratar el tema de los derechos colectivos y los derechos culturales de las comunidades indígenas en torno a la producción creativa, artística y artesanal”, mencionó en entrevista para Galería Sosme Campos, quien es investigador y coordinador del proyecto ‘Tejedoras de la Sierra de Zongolica’.

Agregó: “Lo que hemos estado viendo es que distintas marcas internacionales, principalmente de moda, están utilizando los textiles tradicionales, lucrando con ellos y además apropiándose de algún modo, registrándolos como diseños propios cuando en realidad pertenecen a las comunidades”.

Problemática

Para el coordinador, el problema del robo de diseños va más allá de un simple plagio, pues en esta situación se involucra el poder de distintas empresas para poder llevar a cabo acciones que perjudican a los verdaderos creadores artísticos.

“Tiene que ver con una estructura de desigualdad donde las relaciones de poder son fundamentales, las empresas que están plagiando lo hacen porque pueden hacerlo, porque tienen los recursos, los capitales necesarios para quedar además impunes en estos casos”, dijo.

Debido a esto, las comunidades que mantienen técnicas ancestrales en cuanto a la producción textil se ven afectadas, pues sus diseños llegan a generar grandes ganancias para empresas internacionales. No obstante, a ellos no se les aporta lo justo por su trabajo.  

“En México son numerosos los casos de empresas que llegan al país, se apropian de los diseños textiles y posteriormente crean colecciones que después se dice están inspiradas en el país cuando en realidad son plagios completos de los diseños tradicionales mexicanos”, manifestó Sosme Campos.   

Solución

Por lo anterior, es importante establecer una nueva dinámica para el uso de diseños artesanales de distintas comunidades a lo largo y ancho de país, en la cual el beneficio vaya directamente a quienes trabajan arduamente para mantener viva su cultura y sus tradiciones.

“El primer paso es reconocer el trabajo artesanal. Al menos ya decir que es un diseño que pertenece a los grupos indígenas es un avance, pero la idea de quienes han pugnado por el reconocimiento del trabajo es que exista también una compensación económica”, expuso.

“Un gran reto va a ser ver cómo armonizar todo el tema legislativo para que realmente sean las comunidades las únicas dueñas de sus diseños y las únicas que puedan decidir qué hacer con ellos”, concluyó.

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