El cascabel al tigre
La escena Veracruzana

Pocos reconocen elpapel pacificador que ha cumplido López Obrador en los últimos doce años, sobretodo a raíz del fraude electoral cometido en su contra en 2006, cuando ante lairritación de millones de ciudadanos que ya lo consideraban presidente, en vezde dejar a la deriva la inconformidad social, propuso una protesta inédita, muycriticada, pero que sirvió como catalizador del descontento popular: lainstalación de campamentos sobre la avenida Reforma y la conformación delGobierno Legítimo de México. Por lo mismo, pocos comprenderán el significado desu expresión lanzada en plena Convención Bancaria: “Si se atreven a unfraude me voy también a Palenque y a ver quién va a amarrar el tigre. Quiensuelte el tigre que lo amarre.”.

La propia conformaciónde Morena fue una salida política, no violenta ni disruptiva, al procesoelectoral de 2012, en el que se jugó sucio, con todo y compra del voto, y quedejó nuevamente lastimados a millones de ciudadanos por las prácticasantidemocráticas puestas en juego. Morena, desde este punto de vista, jugó unpapel pacificador, aunque transformativo y crítico.

En el documental Fraude: México2006, de Luis Mandoki, AMLO revela el contenido de unaencuesta que reconocía que 7% de la población estaría dispuesta a tomar lasarmas ante el fraude perpetrado en ese año. Por ello, las decisiones políticas quetomó en ese momento fueron de un alto nivel y responsabilidad.

Cuando AMLO advierteque no asumirá otra vez el papel de domar al tigre lo hace contando con un pulsoclaro del país. Con una gran cantidad de agravios y desperfectos sociales,eldesbordamiento de la delincuencia y una lucha que se ve descarnada entre dosfacciones del grupo en el poder, sería muy irresponsable intentar un fraude elprimero de julio. O cualquier cosa que se le parezca. Pero más allá de laadvertencia tranquila y sin aspavientos, la confianza de López Obrador en elcrecimiento de su propuesta le permite tender un puente de entendimiento paradespués del primero de julio: hacia el poder económico (llegar a un arreglo devolumen de obra con los contratistas del aeropuerto, siempre y cuando serealice en Santa Lucía y no en Texcoco) como hacia Peña Nieto. Algunos analistasponen esto como ejemplo de transa e impunidad, cuando no es sino un cuidadosomanejo de la situación política para darle viabilidad al reconocimiento deltriunfo electoral.

De ahí también que nosea sólo anecdótico el llamado a la cordura que el propio AMLO hace a los doscontrincantes que se pelean por el segundo lugar en la actual contienda. Casicomo árbitro oficioso les ha marcado límites a Meade como a Anaya para que nose propasen y pongan en peligro la paz social. El rompimiento de losequilibrios políticos, así sea mínimo, puede causar la chispa que prenda lapradera seca de este inicio primaveral.

Con soltura de estrategaLópez Obrador no aceptará domar al tigre, pero sí ha logrado ponerle elcascabel que nos advierte de sus pasos peligrosos por el estrecho sendero que transitamoscaminoal cambio verdadero.

MIENTRAS TANTO, en la escena veracruzana, la iracundia delgobernador Yunes hizo de una protesta magisterial que no hubiera trascendidomayormente un vehículo de propaganda excelente para difundir las demandas de laCNTE de Chiapas y del Movimiento Magisterial Popular Veracruzano contra lareforma educativa.Y lo exhibió en todo su autoritarismo. Gracias a las redessociales, este tigre hizo resonarsu cascabel.

Marco Antonio Medina Pérez

marco.a.medinaperez@gmail.com

¿tu reacción?

conversaciones de facebook