¿Cómo saber si tu perra está en celo?
El celo, también conocido como el periodo de estro, es una etapa reproductiva que atraviesan las perras no esterilizadas.

 Durante esta etapa, sus óvulos maduran, lo que las vuelve fértiles y capaces de tener cachorros. En esta etapa, tu perra experimentará cambios diferentes en su comportamiento y en su físico, lo que se debe a los cambios hormonales en su cuerpo. Estos cambios te permitirán determinar si está en celo o no.

1.-Comprende cómo es el ciclo reproductivo básico de tu perra. Cuando te preguntes si tu perra está en celo, es de utilidad conocer primero su ciclo hormonal habitual. Cuando una perra alcanza la madurez y está físicamente lista para reproducirse, sus niveles de estrógeno aumentan, iniciando la liberación de los óvulos en su ovario. Si el apareamiento ocurre durante este periodo, los óvulos podrán fertilizarse y se generará un embrión.

  • Por lo general, las perras entran en celo durante la pubertad, aproximadamente entre los 6 y los 24 meses de edad, dependiendo de la raza. Las razas pequeñas suelen entrar en celo con más anticipación que las razas grandes.

2.-Conoce en qué momento debes verificar la presencia de los signos de celo. En un año, una perra suele entrar en celo dos veces con un intervalo promedio de seis meses entre cada celo, dependiendo de la raza.

  • Esto puede ayudarte a decidir si es probable que esté en celo. Por ejemplo, si estuvo en celo hace un mes, es poco probable que vuelva a estarlo pronto y algo podría ir mal.
  • Si bien la mayoría de las perras entran en celo dos veces al año (es decir, cada seis meses), al igual que cualquier acontecimiento hormonal, algunas perras son más regulares que otras. Algunas perras entran en celo de forma regular cada seis meses, mientras que en otras puede variar mucho. Un periodo de 4 a 8 meses se considera normal.
  • Las perras suelen estar en celo entre tres y cuatro semanas.
3.-Aprende sobre los signos del celo. El celo en sí sigue un patrón, en el que la vulva se hincha y presenta una descarga con sangre en la primera semana. Sin embargo, la naturaleza cuenta con un as bajo la manga, ya que entre los días 7 y 14, la descarga puede detenerse o volverse mucho más ligera. Esto puede engañar a un dueño incauto y hacerlo pensar que la temporada ya terminó y que su perra ya no corre riesgo de quedar preñada. Sin embargo, nada podría estar más alejado de la realidad. Esta semana media es en realidad el momento en el que la perra ovula y corre el mayor riesgo de quedar preñada.
  • Esta también es la semana en la que está más interesada en conseguir una pareja y en donde no debes reducir tu vigilancia. Si no quieres que la perra tenga cachorros, debes observarla más.
  • Entre los días 14 y 21 del celo, la descarga de sangre regresará, pero se reducirá de forma gradual y se secará completamente. Sin embargo, la vulva suele mantenerse más grande de lo normal por unas semanas más (pero la perra no puede embarazarse ahora que el celo terminó).

4.-Revisa si la vulva está hinchada. La vulva de tu perra se encuentra directamente debajo de su ano. Antes de que tu perra entre en celo, su vulva empezará a hincharse un poco. Cuando esté completamente en celo, su vulva se hinchará hasta tener un tamaño tres veces mayor al normal y adoptará un color rojizo.

5.-Observa si sufre algún sangrado vaginal. El sangrado vaginal es un signo que indica que tu perra pronto entrará en celo. Cuando tu perra entra en celo, la cantidad de sangre disminuirá un poco y adoptará un color marrón.

  • Si una perra está minuciosamente limpia y se lame la descarga, podría ser confuso determinar si existe o no la presencia de una descarga. Un consejo útil es cubrir su cama con una sábana o una funda de almohada blancas. De esta forma, cuando esté dormida podrás ver manchas de sangre en la funda blanca.
  • Si planeas reproducir a tu perra, toma nota del día en el que el sangrado empezó. Es mejor realizar la reproducción en el día 10 u 11 posterior al primer día de sangrado y luego dejando un día después de esa fecha, por tres días.
6.-Observa si tu perra se lame de forma continua. Otro signo que indica que tu perra está entrando en celo (o que está en sus etapas tempranas) es que se lame la vagina de forma constante. Si bien algunas perras no lo hacen, la mayoría de ellas desarrollarán este comportamiento cuando estén a punto de entrar en celo.

7.-Presta atención si tu perra empieza a actuar de forma extraña. Las perras que se encuentran en las etapas tempranas del celo suelen desarrollar comportamientos que, por lo general, no muestran. Las perras que están a punto de entrar en celo, en particular, suelen estar nerviosas, agitadas o se irritan con facilidad.

  • Algunas perras también ladrarán más o se volverán más agresivas con las personas y los perros que las rodean.

8.- Observa si experimenta cambios en la forma en la que coloca su cola. Cuando una perra entra en celo, doblará su cola hacia un lado, lo que facilitará el apareamiento. Esta acción suele llamarse desviación de la cola (flagging) y es un comportamiento común en las perras en celo.


  • También puedes provocar este comportamiento rascándole el trasero enérgicamente. Si pone rígidas sus patas traseras y desvía su cola a un lado, está mostrando dicho comportamiento.
  • Nunca insertes nada en la vulva o la vagina de la perra para saber si está en celo. Puedes lastimar por accidente los tejidos inflamados y delicados, y causarle un gran dolor.

9.-Observa las interacciones que hay entre el macho y la perra. Si siempre dejas que tus perros correteen juntos, observa qué ocurre cuando el macho se acerca a la perra. Si la perra permite que lama y olfatee su vagina por un periodo largo de tiempo, lo más probable es que esté en celo. En concreto, si la perra deja que la monten, esto es un signo de que está en celo.


  • Sin embargo, permitir que otro perro la monte también puede ser un signo de un comportamiento de sumisión, así que nuevamente, debes interpretar el contexto general y hacerte preguntas como si su celo está previsto y cómo se comporta normalmente cerca de oros perros. Recuerda que olfatear el trasero es algo que a los perros les gusta hacer con frecuencia, en el mejor de los casos, ¡solo para reconocerse!
  • Si el macho y la perra no suelen interactuar, mantén al macho con su correa puesta cuando lo acerques a la perra. Uno o ambos perros podrían volverse agresivos si no están acostumbrados a estar juntos.

¿tu reacción?

conversaciones de facebook