Un peligro, esfuerzos para “corregir” la orientación sexual: Copred y Conapred
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Instituciones de diversa índole se unieron en una sola voz para denunciar lo que se ha llamado “Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG)”, debido a que, subrayaron, se trata de prácticas fraudulentas que atentan contra la dignidad, la salud física y emocional, y el desarrollo libre de la personalidad.

En un comunicado precisaron que la homosexualidad y transexualidad no son enfermedades, por lo tanto, “se debe impulsar la existencia de sanciones claras y firmes para las y los profesionales de la salud, terapeutas e instituciones académicas que impartan o promuevan tales prácticas fraudulentas que violan los derechos humanos de las personas LGBTI”.

El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), YAAJ México A.C., Escuela de Administración Pública del Distrito Federal (EAP) y Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), entre otras instituciones, alertaron sobre los peligros que conlleva la promoción y realización de esfuerzos que pretendan “corregir” la orientación sexual y/o identidad de género de las personas (ECOSIG).

“Por lo regular se ejecutan a través de tratamientos hormonales, esterilizaciones, cirugías y evaluaciones psiquiátricas de manera forzada o coercitivas, violencia y acoso con base en su identidad de género y orientación sexual, amenazas, patologización de sus identidades, abuso verbal sistemático y humillación, mismos que podrían configurar malos tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes e inclusive podrían considerarse como tortura”.

En conmemoración de la 43ª Asamblea Mundial de la Salud de 1990, que dio como resolución eliminar a la homosexualidad de la lista de trastornos mentales, el 17 de mayo, recalcaron que los Principios de Yogyakarta sobre la Aplicación de la Legislación Internacional de Derechos Humanos en relación con la Orientación Sexual y la Identidad de Género establecen que los Estados garantizarán que ningún tratamiento o consejería de índole médica o psicológica considere, explícita o implícitamente, la orientación sexual y la identidad de género como trastornos de la salud que han de ser tratados, curados o suprimidos.

Por su parte, los principales organismos de protección de derechos humanos, tanto del Sistema de Naciones Unidas como del Sistema Interamericano, han insistido desde hace tiempo en la necesidad de que los Estados garanticen los derechos a las personas LGBTTTI mediante el cumplimiento de las siguientes obligaciones:

Prevención de la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes; protección a las personas de la violencia homofóbica y transfóbica; derogación de cualquier legislación que criminalice la homosexualidad; prohibición de la discriminación basada en la orientación sexual e identidad de género, y salvaguarda de la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica para las personas de la población LGBTI.

A su vez, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), a través de la Opinión Consultiva 24, emitida el pasado 24 de noviembre, afirma en su párrafo 134 que la falta de reconocimiento de la identidad de género puede conllevar a violaciones de otros derechos humanos.

Por ejemplo, torturas o malos tratos en centros de salud o de detención, violencia sexual, denegación del derecho de acceso a la salud, discriminación, exclusión y bullying en contextos de educación, discriminación en el acceso al empleo o en el seno de la actividad profesional, vivienda y acceso a la seguridad social.

Congruente con lo anterior y con la declaración de Ciudad Amigable LGBTTTI, la Ciudad de México, a través del Copred, ha emprendido acciones orientadas a eliminar la falsa creencia de mirar a la homosexualidad y a la transexualidad como trastornos que deben de ser curados.

Por su parte, el Conapred, mediante su pronunciamiento 01/2017, determinó que las llamadas “terapias de conversión” constituyen una forma de violencia y discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género.

La Secretaría de Salud del gobierno federal, con la colaboración de Conapred, especialistas e integrantes de organizaciones de la sociedad civil, expidió el “Protocolo para el Acceso sin Discriminación a la Prestación de Servicios de Atención Médica de las Personas Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI)” y Guías de Atención Específicas, con el objetivo de contribuir a garantizar el acceso efectivo y sin discriminación a los servicios de salud de las personas LGBTTTI en los establecimientos que componen el Sistema Nacional de Salud.
Dicho Protocolo es claro en señalar que ninguna actividad vinculada a la prestación de servicios de salud deberá considerar como patología la orientación sexual, identidad y/o expresión de género y las variaciones intersexuales.

“Solamente a través de la inclusión de la diversidad sexual y de género en todos los espacios es que lograremos crear ciudades en donde todas las personas gocen del respeto a la dignidad y libre desarrollo de la personalidad, sin violencia y discriminación, creando sociedades más fuertes, unidas e igualitarias”.

Así lo destacaron las organizaciones firmantes del comunicado: Secretaría de Salud de la Ciudad de México (Sedesa), Secretaría de Educación de la Ciudad de México (Sedu), Instituto Politécnico Nacional (IPN), Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Universidad Insurgentes (UI), Asociación por las Infancias Transgénero y Sociedad Mexicana de Endocrinología Pediátrica, además de las señaladas arriba.

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