Puerta de los grandes negocios
Emprendedores que desarrollaron el crecimiento económico

El esplendor que había tenido la ciudad de Veracruz gracias a su importancia estratégica y a su posición privilegiada como intermediaria única en el comercio español, después de la consumación de la  Independencia en 1821, la habían convertido en blanco para invadirla y atacarla como fue el caso de Estados Unidos en 1847 cuando se perdió el enorme territorio de Texas donde murieron entre 400 y 500 de sus habitantes y 6.700 balas de cañón hicieron desaparecer las fortunas de muchos veracruzanos. 

Su actividad mercantil vino en descenso en relación a la de principios del siglo XIX. Su población era de 7 mil cuando había 20 mil en aquellos años. 

No obstante, la élite comerciante luchó por recuperar su lugar. Miguel Lerdo  de Tejada, en su libro de Apuntes históricos de la Heroica ciudad de Veracruz, anotó que en el censo de 1849, se registraron 68 profesiones y ocupaciones. 



Población activa

La población económicamente activa o trabajadora estaba compuesta por el 42.54% del total de los habitantes. 

El 19.98% lo componían los estudiantes; el 8.30% los domésticos; el 6.11%  los pulperos; el 6.11% dependientes;el 5% comerciantes; los empleados integraban el  4.79%, los abañiles el 3.71%, los sastres el 3.65% y los zapateros 3.36%. 

Estaban establecidos 551 comercios y otras industrias, 50 eran tiendas y cajones de ropa; los almacenes mayores eran 41; 73 “pulperías”, 22 zapaterías, 22 barberías, 27 carpinterías, 120 panaderías,18 sastrerías, 17 almacenes mayores de abarrotes, 15 fondas posadas,17 tabaquerías, entre otros menores. 

Por otra parte, existían 39 corredores de comercio, también llamados comisionistas y 5 escritorios particulares de administraciones de fincas.

Dicha jerarquía social la conformaban grupos de reciente formación, cuyas particularidades respondían a la élite modernizadora, impulsados y apoyados por el Estado Liberal, encabezado por Ignacio Comonfort. Hicieron alianzas político militares por  vínculos sociales y de parentesco que no respondieron a una pureza ideológica ni a la clara identificación con partidos politicos, sino a la búsqueda de facciones políticas, militares que favorecieron la formación de bloques de poder. 



Secretarios veracruzanos

En el puerto de Veracruz, el sector mercantil constituyó uno de los apoyos más importantes del partido liberal y de su programa político. 

Según Carmen Blázquez, las miras de los comerciantes nacionales coincidieron con los de la política económica liberal en 1856, cuando trataron de remediar su fragilidad apoyándose en grupos mercantiles y empresariales, los que a su vez buscaban desde un poder central fuerte y estable garantizar la permanencia y ampliación de sus fuentes de acumulación de capital.

Es un hecho significativo que catorce oriundos de Veracruz hayan sido secretarios de Hacienda en el periodo de 1821 a 1856 como lo fueron José Ignacio Pavón Jiménez, Miguel Lerdo de Tejada, José Ignacio  Esteva, padre e hijo, Antonio Garay, industrial y prestamista y Francisco de Arrillaga, entre otros.

A su vez, garantizaron continuidad y la  protección de sus intereses por medio del control de poblaciones como el puerto, los transportes y los caminos. 

Mantuvieron una relación estrecha con agentes mercantiles, empresas y negocios extranjeros, hecho que los convirtió en mediadores y beneficiarios de las finanzas públicas y privadas, tanto en la ciudad como en el interior de la República.



Crece la producción

En 1856, la P.E.A. aumenta al 44%  de la población de un total  de 4,437 habitantes. Un 75% de la P.E.A. se dedicaba a la prestación de servicios, asistencia y mantenimiento de la población residente y flotante, así como a las actividades relacionadas al comercio.

El 10% eran profesionistas: médicos, arquitectos, ingenieros, etc. El sector del comercio lo integraban 614 comerciantes, 47 corredores de comercio, 10 agentes de negocios y dos administradores. 

No obstante ser una minoría,  era el sector predominante de la sociedad del puerto de Veracruz y ejercían el control económico y político. 

Los comerciantes del puerto, nacionales y extranjeros controlaban el movimiento mercantil de la plaza monopolizando el abastecimiento de la región.  Poseían los almacenes mayores, manejaban las casas de cambio y muchos de ellos eran comisionistas de las compañías mercantiles de la ciudad de México. Simultáneamente se dedicaban a la administración de fincas que aunque subsidiaria, incrementó la fuerza de sus intereses. 

La mayoría de las propiedades eran manejadas por los administradores de fincas, quienes recibían la renta de 6% del valor del inmueble. Habían 369 propietarios particulares, la mayoría de ellos tenía de una a tres casas. 

Y entre ellos, figuraban muchos comerciantes y administradores de fincas. Había 114 propietarios que no se dedicaban principalmente al comercio o alguna actividad concreta sino que vivían tan solo de las rentas de sus propiedades urbanas y fincas rústicas o que se ayudaban de algún negocio.



Abre el desarrollo

En el puerto se daban cuatro grupos importantes relacionados principalmente con la actividad comercial, al mismo tiempo que fungían como administradores y/o propietarios. 

El primero, estaba constituido por la razón social Viya Hnos., comerciantes como actividad principal, administradores de 13 casas y propietarios de un valor que parecía estar en armonía con la posición más importante de la República. 

El segundo grupo, lo formaban dos familias: Del Paso y Troncoso y Muriel, ambos comerciantes, la primera con negocios con el gobierno federal, administradora de 70 casas y propietaria de 17, poseedor de bonos de la primera Convención Española. 

La segunda, administaba  28 casas y era  propietaria de 23, poseedora de créditos de la primera convención española. 

El tercero, formado principalmente por industriales, contiendas en el puerto y, pocas propiedades en proporción a los otros grupos, aunque bastantes propiedades en Xalapa; hipotecadas a la Iglesia, a este grupo pertenecían Sayago, De la  Serna y Turel. 

Y, el último integrado por Esteva, Gutiérrez Zamora y Muñoz y Muñoz, comerciantes y administradores de 80, 37 y 25 casas, respectivamente. Eran propietarios no tan importantes como los anteriores, pero sobre todo, dedicados a la política.

El  estado liberal favoreció a la élite comercial y facilitó la apropiación legal de los bienes de las corporaciones eclesiásticas que habían sido desamortizadas por las Leyes de Reforma. Con ello consolidó la hegemonía de un sector que se había visto amenazado con la consumación de la Independencia.



Datos

  • En la Primera Convención Española, el gobierno mexicano se adjudicó  como propia y nacional la deuda de España después de la consumación de la Independencia.
  • Las pulperías, fueron esas tiendas donde se vendían artículos de alimentación, limpieza, mercería y otros necesarios para la casa, en una pulpería se podía encontrar de todo.
  • Cajones de ropa, tiendas pequeñas que se encargaban de abastecer de ropa y telas a los ciudadanos de aquella época para que pudieran lucir la moda sin tener que hacer largos y costosos viajes a Europa o esperar algunos meses a que llegaran barcos que venían del Viejo Continente con este tipo de mercancías.

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