Formativo
K.O. Lima Lama | Por Agustín Gálvez

 Cuida tus pasos, le dije, sigo los tuyos, me contesto… esto es algo que hace tiempo he mencionado ya, desde distintos puntos de vista, enfoquémosle desde dos perspectivas, una desde la familia, otra en el entrenamiento.

Tomemos entonces el ambiente familiar, las palabras tienen un peso definitivamente significativo en la formación de nuestros hijos, pero aprenderán mucho más de lo que vean en nosotros padres, que de lo que les digamos, por ejemplo, si a tu hijo le dices, es malo fumar, pero te ve con frecuencia fumar, el niño aprenderá definitivamente que fumar es malo, pero guiado por tu mal ejemplo, está muy expuesto a convertirse en fumador, toda vez que la imagen de las personas que ama, respeta y admira (sus padres u otros cercanos) han enviado otro mensaje, que se puede fumar aunque esto sea malo, esto es parte normal en la vida de los adultos y es algo que aprenderá por el mensaje no verbal enviado y recibido, por ello debemos de tener coherencia con las cosas que decimos y que hacemos, aunque tristemente son conductas que hemos ido transmitiendo de generación en generación, los padres tratan de orientar a sus hijos aunque ellos están cometiendo muchos errores en su orientación, luego estos hijos enseñan a los suyos y muchas veces con el argumento, así me enseñaron a mí mis papas, aunque no siempre esto sea lo correcto, es muy complicado tratar de encontrar el equilibrio que se necesita entre la enseñanza verbal y las acciones, sin embargo, con forme al aprendizaje adquirido, a las experiencias y a la madurez que nos va brindando la vida, tenemos que estar convencidos que realmente queremos la mejor educación para nuestros hijos y esto lo lograremos con el ejemplo, por ello es nuestro compromiso realizar acciones de cambio en nuestra persona, aunque esto implique un sacrificio, que bien vale la pena en pos de la educación de nuestros hijos, ejemplo, si verdaderamente quiero lograr que mis hijos no fumen o en general no tengan vicios, el primer paso es dejar de fumar y cualquier vicio que podamos tener arraigado.

Ahora veamos la parte formativa en el entrenamiento, una ocasión me invito mi sobrino a un selectivo de karate que realizaría el grupo en el que participaba en la universidad, estaban conformando la selección que representaría su institución en un nacional inter-universidades, vi como su entrenador antes de dar inicio la competencia, los convoco cerca de las gradas formo un circulo en donde comenzó a darles palabras de motivación (lo cual es bueno y pertinente antes de cada evento), pero quede sorprendido como sin ningún respeto ni a su investidura, ni a su persona ni a sus propios competidores, repentinamente saco un cigarrillo lo encendió y continuo su discurso, quizás los muchachos escucharon sus palabras de aliento y motivación, pero se llevaron un mensaje subliminal, - se puede fumar aunque seas deportista, se puede fumar aunque estés próximo a competir y tú tienes libertad de fumar, aunque existan personas cerca de ti y no fumen), quizás no todas las personas sopesaron esa situación, pero para la gran mayoría no le pareció propio que un entrenador hiciera eso encima de sus alumnos, reiterando, ¿Cuál es el mensaje que les estamos dando? No solo es la enseñanza marcial o cualquiera que sea el deporte que practiques, sino que recordemos que como entrenadores generalmente somos modelo a seguir, por tanto tenemos que cuidar mucho nuestras acciones, nuestras palabras, nuestros pensamientos y todo lo referente a nuestra persona. Y no solo entrenadores, competidores sobre todo campeones los más destacados, suelen convertirse en ídolos, por tanto ejemplo a seguir y esto causa un impacto contundente en los demás.

Cuando hablábamos de los niveles del entrenamiento, el primero que mencionamos es precisamente el formativo, entendamos entonces:

FORMATIVO se entiende, el que forma, configura, altera, cambia, moldea, que da figura o contextura. Luego entonces, somos formadores no viéndolo en objetos, sino en lo más preciado, en personas y el tesoro mas valioso para los padres, sus hijos, es pues, un verdadero compromiso y corresponsabilidad la formación de los practicantes de nuestra disciplina marcial, basada en valores y principios, los cuales tenemos la obligación no solo de conocer, sino de hacerlos vida propia.

La palabra en su etimología proviene del verbo “formar” y del sufijo “ivo” que indica la inclinación o capacidad en la formación, transformación o cambio de y hacia las personas.

La primera plataforma de nuestra disciplina (formativa) es de suma importancia para un desarrollo más pleno y completo de los niños.

 

ko-limalama@hotmail.com

FB: Dragones Gálvez Team

¿tu reacción?

conversaciones de facebook