‘Equilibrio entre mente y cuerpo’
Hemos tenido muchos y diferentes tipos de alumnos, algunos demasiado hiperactivos, otros demasiado relajados diría yo...

Hemos tenido muchos y diferentes tipos de alumnos, algunos demasiado hiperactivos, otros demasiado relajados diría yo, algunos en el término medio, en fin, como dije, muchos y muy diferentes unos de otros, pero lo importante aquí, es poder adaptar nuestro programa de enseñanza a cada uno de ellos, porque aunque a todos tenemos el compromiso de enseñarles lo mismo, no a todos podemos enseñarlos igual y aunque nuestros programas no solo de enseñanza, sino de educación física y recreativa son estandarizados, vamos haciendo adecuación para poder trabajar con todos y con cada uno de manera particular, observando las características individuales y buscando el máximo aprovechamiento de cada cual. Pareciera un juego de palabras todo esto, pero de lo general vamos haciendo particularidades de acuerdo a las necesidades de cada alumno.

Hemos hablado acerca de cómo entrenar el cuerpo, de cómo elaborar un programa de entrenamiento con sus macro, meso y micro-ciclos respectivos, la realización de la clase diaria y en fin, algunos tips de cómo mejorar la calidad del entrenamiento que brindamos a nuestros alumnos, hasta ahora, casi todo enfocado a la parte físico atlética, es decir, el cuerpo, la importancia del acondicionamiento físico, el desarrollo de las habilidades físicas, la búsqueda de las metas y la construcción de objetivos que nos ayuden a encontrar un beneficio. Hablamos también de manera muy escueta de lo que es el psique, es decir la mente y el entrenamiento de este mismo, pues ahora que podemos tener una idea un poco más clara de ambas partes, trataremos de tocar precisamente el equilibrio entre mente y cuerpo.

Hay un ejemplo que comparto con mi clase cada vez que se presta la ocasión, precisamente cuando hablamos de encontrar este equilibrio, recuerdo en mi infancia, muchas ocasiones tuvimos la oportunidad de ir al lago de Chapultepec en la ciudad de México, rentábamos los botes de remos y nos subíamos varios, primos y primas divididos en estos, según fueran necesarios, todos en ese tiempo éramos niños menores a 15 años, aun no habíamos desarrollado la totalidad del físico (musculatura) y pues no todos éramos fuertes, algunos más que otros pero pues en algún momento a todos nos tocaba darle a la remada, algunos botes eran para solo dos personas, era más fácil manipularlos, otros eran para 5 personas o más, por lógica mas difícil su control, había momentos en que remaba solo con la mano derecha, pues dábamos vueltas sobre ese eje, luego le daba solo al remo izquierdo, pues daba vueltas sobre ese mismo lugar, solo cuando daba a ambos remos de la manera adecuada, era entonces cuando dejábamos de dar vueltas en un solo lugar y entonces avanzábamos. Esta es la analogía con el entrenamiento y la búsqueda del equilibrio entre mente y cuerpo.

Aquí es cuando toma importancia el concepto, psicología en el deporte, no solo transmitir una enseñanza física sino ejercitar también el aspecto mental, una de las formas que sirve de gran medida, durante el desarrollo de la clase y del entrenamiento, siempre estar hablando del por qué de cada ejercicio, explicarlo, ejemplificarlo y corregirlo, y también poner ejemplos de vivencias, ya sean propias o de alguien más de quien hemos sabido o sido testigos de ello, debemos fomentarles que les enseñamos el arte de la pelea, para que no tengan que pelear, tenemos que transmitir valores y enseñarles la importancia de ello y la mejor manera de hacer esto último, es siendo ejemplo de ello, pues como dicen, las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra.

Por ello así como ponemos rutinas física, saltos, flexiones, etc.etc. tenemos también que aprender a proporcionarles rutinas mentales en las que tengan que aprender a pensar con rapidez y sensatez, a tomar las decisiones más adecuadas según sea el caso, así como también que aprendan a ser pacientes, cautelosos y precavidos entre otras actitudes más, pero principalmente a conocer valores verdaderos y hacer un ejercicio adecuado de ellos, en pocas palabras, enseñarles no solo a ser más fuertes, sino principalmente a ser mejores personas, pues la mejor de las disciplinas marciales no es la que te enseña a pelear mejor sino la que te ayuda a ser mejor persona.

Lograr el equilibrio entre mente y cuerpo, un compromiso con todo deportista para el bien de sí mismo. 

ko-limalama@hotmail.com

FB: Dragones Gálvez Team

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