Autocontrol
K.O. Lima Lama | Agustín Gálvez

Esta es una historia que no hace mucho la acabo de escuchar de nuevo, la comparto y tomo como referencia a nuestro tema de hoy.

Una señora ya de edad madura, caminaba por los pasillos de un centro comercial empujando su carrito y seleccionando los productos que pretendía comprar para su consumo, al pasar por el pasillo de los cereales, vio a un niño de aproximadamente 5 o 6 años de edad, que se encontraba con el que suponía la señora, sería el abuelo del niño, un hombre de aproximadamente 60 años de edad, que aunque se veía en buen estado, ya tenía, como dicen, nieve en su cabello y su barba, es decir casi canoso en su totalidad, el niño en cuestión, hacia tremendo berrinche diciendo, cómprame, quiero cereal, anda quiero  que me compres, el anciano solo se le escucho decir, tranquilo Güicho, tranquilo muchacho, ya te falta poco y continuo su camino, los volvió a ver cerca del pasillos en donde se encuentran los dulces y las botanas, y el niño nuevamente, repetía fastidiosamente, quiero que me compres dulces, anda, que te cuesta, quiero dulces, el señor nuevamente dijo, ten calma Güicho, solo faltan pocas cosas más y nos iremos, la señora con curiosidad comenzó a seguirlos discretamente y vio nuevamente otra escena similar al estar en cajas, quiero que me compres algo, no me has comprado nada y comenzó a patalear y hasta aventar las cosas que llevaban en su carrito, y nuevamente el señor con tono muy calmado dijo nuevamente calma jovencito, tranquilo Gúicho, ya en pocos minutos estaremos en casa, terminaron sus compras y salieron del súper, y la señora que los habia seguido se acerco al hombre y con una enorme sonrisa dijo a este señor, Gúicho es un niños muy afortunado de tener un abuelo como usted, cuanta paciencia le ha mostrado al niño, y el hombre soltó una risa y divertido, dijo a la señora, no, el niños se llama Alberto, aunque todos le decimos Beto, Gúicho soy yo, jajajaja., la señora nuevamente sonrió entendiendo que a quien calmaba el hombre era si mismo y nuevamente dijo, no cabe duda, Betito tiene un gran abuelo.

Es una historia que a mi en lo personal me hiso pensar mucho, la mayor parte de mi vida, como todo ser de sangre caliente, he sido muy explosivo, fácilmente me caliento como suele decir la gente y fácilmente solía estallar en enojos e ira, aunque aún no he logrado cambiar del todo, se que si ha habido gran parte de cambio en mi manejo del enojo, ahora pienso un poco mas antes de enojarme e incluso de contestar, pienso si realmente vale la pena enojarse por ello, manifiesto mi punto de vista, pero si no están de acuerdo con el, trato de no enojarme por ello, guardo silencio y trato de entender el por qué de la situación.

Definamos entonces que es el AUTOCONTROL, el termino se deriva de la unión de dos vocablos que provienen de distintos idiomas, en primer lugar, “AUTO” procede del griego (autos) que traducimos como “por si mismo”, y en segundo término, “CONTROL” que se toma del francés y que es sinónimo de dominio o control, por tanto, partiendo de dicho origen etimológico, podemos resaltar que la definición literal de este término podría quedar como “el control de uno mismo”.

Hablar del control de si mismo no es tan sencillo, ya que la forma en que generalmente hemos sido educados y formados, ha sido de forma muy permisiva, en la actualidad los padres de cada hogar casi siempre trabajan ambos y para suplir su ausencia y acompañamiento con los hijos, tratamos de darles todo y tratamos de evitarles molestias o enojo o situaciones de aspereza y caemos en el excesivo consentimiento o sobre protección, otro de los motivos es que decimos, “yo les daré a mis hijos, todo lo que yo no tuve” grave error, tampoco tiene que ser por ahí la cosa, tenemos que enseñarles que hay cosas que pueden obtener por simple justicia en el hogar y cosas que no, también nosotros mismos debemos poner en práctica nuestro autocontrol con ellos, ya que las palabras convencen ,pero el ejemplo arrastra, si por todo nos enojamos y gritamos o estallamos en ira con facilidad, eso es precisamente lo que les estamos transmitiendo como mensaje a nuestros hijos, y más aun, no solo es mantener un autocontrol frente a nuestros hijos y a nuestra propia familia, eso es fácil porque se supone que les amamos en base a ese amor ejercemos el autocontrol con un poco mas de facilidad, difícil es a veces ejercer el autocontrol frete a alguien que no es tu familia, pero aun a un desconocido o a tus adversarios, sin embargo, a pesar de ello, hay que hacer un ejercicio diario del autocontrol, aunque muchas veces las situaciones van en contra de nuestros ideales o propios interés, a pesar de ello, ante todo el autocontrol, esto te ayudara a actuar más con justicia y no caer en la incertidumbre o pesadumbres.

Conservemos la paz interior, esto nos ayudara a tener un mejor, autocontrol.

 

 

ko-limalama@hotmail.com

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