Arraigo musical e identidad
Rafael Figueroa investiga las directrices del género

Rafael Figueroa Hernández, es un investigador del fenómeno musical, sobre todo del son en todas sus acepciones: son veracruzano de origen cubano o montuno, y son jarocho, del que también es ejecutante. 

Ha realizado investigaciones en México, Estados Unidos, diversos países del Caribe, y una serie de publicaciones con personajes de la música afrocaribeña, que constituyen verdaderas joyas.

Sobre todo para la investigación.

- Rafael, ¿cómo te definirías?

- Siempre digo que soy músico, poeta y loco, y porque ese ha sido el tema fundamental de mi trabajo, las dos vertientes importantes de la música popular veracruzana, la que está tierra adentro, el Son Jarocho y la que nos conecta con el Caribe, mar a fuera, que es la música afroantillana, la salsa, el son, como quieran llamarle.

Pero es la que nos viene del mar. Yo de hecho soy mas investigador, estudié música y anduve tocando y todo eso, pero me decidí por la investigación. Sin embargo, la música sigue estando en el centro de todo. 


- Eres investigador, pero difundes mucho lo que hay que hacer, viajas, das conferencias, hablas mucho de tu trabajo…

- Si, un investigador que no difunde es como un chef que no da a comer lo que cocina… Entonces no tiene razón de ser investigar para tener un libro muy bonito ahí guardado y que nadie lo lea.

Yo difundo mucho, creo firmemente que si la sociedad está pagando por hacer algo mi obligación es hacer que el conocimiento camine y se ponga a prueba, yo agradezco mucho cuando alguien me discute y me dice ¡eso no es cierto!, porque me permite mejorar, no me enojo para nada y así es como se produce el conocimiento, 


- ¿Qué es para ti Tlacotalpan?

- Pues es la cuna de mis padres y de gran parte de mi genealogía, toda mi familia está allá.

Yo salí muy chamaco de allá, pero mis referencias ahí están, no importa donde ande, es mi centro, siempre se queda ahí en un lugar de mi corazón.


- Si te preguntaran por una característica de los Jarochos, ¿cuál sería?

- Pues aquí en el puerto es precisamente su caribeñidad, esta cultura “ hacia fuera”, es una cultura que celebra la comunidad.

De ahí vienen algunos puntos de “cliché”, la alegría, el baile, la algarabía, es solamente un síntoma de esta cultura “hacia fuera”, el clima, hace que no te puedas recluir, que estés en el exterior.

No como en zonas frías del centro del país, que son de estar adentro. Aquí no, las casas solían tener las puertas abiertas, en Tlacotalpan así era.

Hasta hace poco podías entrar a las casas, te sentabas afuera, saludabas a todo el mundo.


- Cuéntanos sobre este aniversario del son.

- Pues hace 90 años llegó a Veracruz la primera agrupación de son cubano organizado.

Ya se conocía el son cubano mediante grabaciones y algunos músicos aislados o aficionados, pero con la llegada del Son Cuba de Marianao, se armó aquí una verdadera revolución.

Es un grupo sin mucha trascendencia musical en Cuba, pero sí dejó una huella importantísima por haber sido el primero.

Llegaron aquí, fueron a la ciudad de México, luego regresaron y fue una locura, un número enorme de muchachos enloquecieron con el son cubano, a raíz de esto y empezaron intentar tocar. 

La UV acaba de reeditar un libro mío digital que se llama, Salsa mexicana, (este libro se puede descargar) y mis amigos porteños Hiram Barrientos y Vicente Valenzuela, me convencieron de venir a presentarlo.


- ¿Por qué se asentó aquí en Veracruz y no en Yucatán?

- Mi hipótesis es que en Veracruz encontraron un caldo de cultivo que no existía en Mérida, allá también llegó el danzón, y digamos que tuvo su auge, pero no arraigó. 

En cambio cuando llegan a Veracruz, que es tan parecido a La Habana, con una historia tan cercana, tanto racial como cultural, tan parecido a La Habana, a San Juan, a Cartagena, son ciudades muy parecidas, ahora si que cayó en un medio propicio para arraigar.

Han pasado muchas músicas y agrupaciones pero el son cubano sirvió para que Veracruz se reconociera como caribeño, que siempre lo fue, pero a veces nos debemos ver en un espejo y reconocernos.


- ¿La raíz del son es la misma?

- Son dos partes de nuestra identidad, la diferencia básica es la época, el son jarocho se conformó un par de siglos antes y el son cubano nos llegó hace unos 100 años o más, básicamente son diferencias de momento, es como la cultura negra que llegó durante la colonia, y luego llegó en otro momento e impactó de otra manera, son casi los mismos elementos.

Nada más combinándolos de manera diferente, lo jarocho y lo caribeño, por eso Agustín Lara es tan exacto cuando dice, rumbero y jarocho, creo que los veracruzanos tenemos esas dos partes. Fueron dos oleadas. Cuando llega todo lo antillano, el son jarocho como que se fue al campo, hacia las llanuras del Sotavento, a la Cuenca.

Que fue lo mismo que le pasó al punto cubano, que se replegó al interior, a la parte campesina de Cuba, igual en Puerto Rico, igual en Venezuela, con la música llanera que se parece tanto al son jarocho.

Esa música se refugió en la zona oriental de la llanura y los puertos quedaron con el otro ritmo, la música antillana, llámese son cubano, plena puertorriqueña, merengue, etcétera. 

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